Se celebra a puerta cerrada el juicio al acusado de abusar sexualmente de dos niñas, hijas de compañeros de trabajo

El juicio al acusado de abusar sexualmente y de manera continuada de dos niñas, desde que tenían tres y seis años, se celebra este miércoles en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria a puerta cerrada, por decisión de la Sala tras la petición de todas las partes.

Los hechos se produjeron durante dos años, entre 2012 y 2014, en los que el procesado --que se enfrenta a una petición de condena de 24 años de cárcel-- era compañero de los padres de las víctimas, que eran cocineros en un restaurante en el que él se encargaba de labores de limpieza.

Así, a raíz de la amistad surgida entre ellos, el implicado se ofreció a cuidar a las hijas del matrimonio, ya que cuando trabajaban no tenían con quién dejarlas.

En esos momentos el acusado, "abusando de la confianza de los padres, de manera habitual y con ánimo de satisfacer sus deseos lúbricos", les realizó supuestamente tocamientos y les obligó a que le tocaran el pene y le masturbaran, llegando a penetrar vaginalmente a la más pequeña, según el escrito del ministerio público.

En 2024 la madre presentó denuncia y meses después también lo hizo la hija mayor, que ya es mayor de edad.

La Fiscalía considera que estos hechos constituyen dos delitos continuados de abuso sexual a menores y uno de abuso sexual con penetración, por los que pide 24 años de prisión, 20 de alejamiento e incomunicación respecto de una de las chicas y siete sobre la otra; 24 años de libertad vigilada y otros tantos de inhabilitación para cualquier actividad que conlleve contacto con menores.

En concepto de responsabilidad civil, solicita que el enjuiciado indemnice con 10.000 euros a cada una de las víctimas por los daños psicológicos y morales causados.

Por su parte, la acusación particular coincide con el fiscal en las penas de prisión, pero pide que las de alejamiento e incomunicación sean más elevadas: 28 años respecto de una de las víctimas y 11 de la otra. También reclama mayores indemnizaciones: 30.000 euros para la primera y 20.000 para la segunda.