La consejera de Presidencia, Isabel Urrutia, ha participado este sábado en los actos organizados en Escalante con motivo de la festividad de la Virgen de la Cama, una de las celebraciones religiosas y populares más arraigadas del municipio y de la comarca de Trasmiera, a la que han asistido centenares de personas.
Urrutia ha acompañado a las autoridades locales a la misa solemne, celebrada a las 12.00 horas, uno de los actos centrales de la jornada, y por la tarde ha acudido a la procesión con la imagen de la Virgen, tras lo que ha disfrutado con los vecinos de la actuación del grupo de danzas Virgen de la Cama.
En un comunicado, ha destacado la importancia de preservar y promover las manifestaciones culturales y religiosas que han contribuido a conformar la historia y las señas de identidad de Cantabria.
"La conservación de nuestras tradiciones constituye una parte esencial de nuestro patrimonio colectivo y un vínculo entre generaciones, que nos permite mantener vivas nuestras raíces y transmitirlas a quienes nos sucedan", ha señalado.
La festividad de la Virgen de la Cama es una de las tradiciones más singulares del calendario festivo de Cantabria y reúne cada año a cientos de personas que participan en los actos religiosos y festivos organizados en torno a esta devoción mariana.
Actualmente la imagen se custodia en el convento de clarisas de San Juan de Montecalvario de Escalante, en un camarín de su retablo mayor.
Esta Virgen se salvó del ataque francés de la costa cántabra en 1639. El ataque, liderado por el arzobispo de Burdeos Henri d'Escoubleau de Sourdis a la costa oriental, dejó en ruinas el Palacio del Condestable de Colindres (hoy en la Lista Roja de Hispania Nostra) y gravemente dañada la Puebla de Laredo.
La historia califica de "milagro" que los franceses no destruyeran a la Virgen de la Cama, pero así fue: cuando las clarisas regresaron, la talla permanecía intacta.