"Santanderino de toda la vida" la vuelve a liar en las redes sociales, esta vez le tocó a Torrelavega

La conocida página de facebook "Santanderino de toda la vida", una página de contenido satírico y en tono bromista, vuelve a cruzar la "raya" de humor, navegando hacia la descalificación, que muchos usuarios de la Capital del Besaya, están criticando de forma ferviente.

Esta página, ya fue bloqueada hace unos meses por un contenido de características similares dirigido hacia Torrelavega, "gente drogada, mal vestida... con pinta de traficantes".

Os dejamos el texto completo publicado en la mañana de hoy en la página Santanderino de toda la vida

"Madre de Dios... ¡menuda Semana Grande!

He estado disfrutando toda la semana como un santanderino más: que si las maravillosas corridas de toros, que si los espectaculares pinchos de las casetas, que si actividades para todas las personas y gente de los pueblos por toda la ciudad... vamos una semana de fiesta en la que alternar con mi entorno de confianza y disfrutar de la ciudad más bonita del mundo ha sido todo uno.

Todo perfecto hasta ayer. Asistí con mis compadres Lope y Alonso al concierto de JUAN MAGAN, un artista de éxito mundial que tiene varios premios Grammy y algún que otro Oscar. Iba a ser una noche de canallitas. Unos gintonics en la zona vip, unos selfies, y quién sabe si conocer a alguna chica guapa de buena familia santanderina. Menudos ilusos.

Bueno, la noche se presentaba perfecta, hasta que nos enteramos por medio de Lope (tenemos un grupo de whatsapp llamado "Los reyes del mambo") que el concierto es en Torrelavega. What the fuck?? No tengo nada en contra de la gente que vive en los pueblos, de hecho me enseñaron en mi colegio (educación de pago y de calidad) a tratarles como si fueran personas normales, pero simplemente no quiero pisar sitios o lugares peligrosos donde hay crimen y drogas. No es mi mundo. Por lo visto han movido los conciertos hacia un lugar menos desarrollado por problemas con los podemitas que hay en el ayuntamiento de Santander, pero esta es historia para otro post.

Haciendo de tripas corazón, y porque mis amigos son muy seguidores del electrolatino vacilón de Juan Magán, allá nos fuimos en mi BMW. Aparcamos el coche en un sitio lejísimos, sin esperanzas de volver a verle, y tuvimos que andar durante lo que nos pareció una eternidad para llegar al campo de fútbol donde se celebraba el concierto. Durante el camino nos fuimos encontrando con lo que nos esperaría dentro del concierto: gente mal vestida, con pinta de traficantes y muy mal aspecto. Aquello nos horrorizó, aunque ya nos había advertido nuestra amiga Macarena de qué tipo de elementos se mueven por esos pueblos. El caso es que dentro del concierto, más de lo mismo, miradas impenetrables de amenaza, gente drogada y una falta de estilo muy preocupante. Con deciros que sólo conté tres polos con la bandera de España, ya os lo digo todo.

La zona VIP más de lo mismo, una decepción total. Después de la eterna caminata entre las fábricas y edificios semiderruidos teníamos ganas de relajarnos tomando un refresco y algo para picar. En cuanto pedimos lo típico en estos casos (un rebujito bien frequito y un salmorejo con unas virutillas de foie rayado por encima) el hombre que estaba en la barra, y que por cierto no se acercaba a tu zona a atenderte, nos miró como si fuéramos extraterrestres. Yo creo que en Torrelavega no saben lo que es el foie ni la reducción de Pedro Ximénez. El miedo a un posible crimen entre los habitantes de los pueblos que nos rodeaban y que no sabíamos cómo habían sido capaces de colarse en la presunta zona VIP, seguía planeando sobre nuestras cabezas.

En cuanto al concierto, antes de ver al artista de la noche, nos tuvimos que tragar a unos macarras de Torrelavega, que parecía que acababan de salir de la cárcel, todas las canciones hablando de drogas y alcohol, terrible. El siguiente número antes del artista de la noche fue un sudamericano cuyo mayor éxito fue hacer una canción con Shakira, la mujer del independentista catalán radical Gerard Piqué. Decían que era el mismo, pero a mí este señor me parecía otro porque estaba mucho más gordo.

Y así llegó el plato fuerte de la noche y la recompensa a todos nuestros esfuerzos. Juan Magán dio un conciertazo con mayúsculas, haciendo del electrolatino su bandera como sólo un dominicano nacido en Barcelona es capaz de hacerlo. Nos quitamos nuestros jerseys de los hombros y nos pusimos a bailar como locos éxitos que pasarán a la historia de la música como "Usted", "Ni la hora" y "Déjate llevar"... ¡fantástico!

Al terminar el recital y cuando se encendieron las luces volvimos a la dura realidad. Las miradas amenazadoras de esas gentes criadas en las cuevas de Altamira nos daban un miedo atroz, así que decidimos coger un taxi hasta Santander, donde en la seguridad del Sardinero llamamos al seguro para decirles que nos habían robado el BMW y que lo buscasen por Torrelavega, pues allí llevan todos los coches robados.

¿Mereció la pena correr tantos riesgos? Por una parte fue una temeridad y una locura meternos en pueblos tan peligrosos con ropa de buena calidad, iPhones nuevos y buenas pintas, pero somos jóvenes, un poco canallitas y alocados y de esta manera tenemos una buena historia para contar a nuestras amistades cuando paseemos por el Paseo Pereda.

¡Un abrazo y a disfrutar (con seguridad) de la Semana Grande!"