Cerca de medio millar de personas según los convocantes --aunque la Policía Local lo sitúa en cerca de 300-- ha desafiado este mediodía a la lluvia en Santander para pedir el fin de la guerra en Oriente Medio, de la que se cumple un mes, y del "genocidio" en Gaza.
"No más sangre por petróleo", "OTAN no, bases fuera", "No a la guerra", "gastos militares para escuelas y hospitales" o "Palestina vencerá desde el río hasta el mar", son algunas de las proclamas que se han podido escuchar al paso de la marcha que ha partido de la Delegación del Gobierno hasta la Plaza del Ayuntamiento.
Así, los asistentes han respondido a la convocatoria realizada por la Plataforma No a la Guerra de Cantabria --que aglutina a varias organizaciones sociales y partidos políticos--, para esta movilización cuyo lema ha sido '¡Que no nos arrastren a la guerra'.
Al finalizar la marcha, con los participantes ya en la Plaza del Ayuntamiento, se ha hecho lectura de un manifiesto en el que se ha exigido la salida de España de la OTAN, el cierre de las bases militares de Estados Unidos en territorio nacional, la vuelta de las tropas y la reducción "drástica" del gasto militar y los presupuestos de guerra.
Según critica el texto, la OTAN está "a las órdenes del imperialismo estadounidense y europeo y de los intereses más poderosos del capitalismo", y rechaza la guerra "encubierta contra Rusia en Ucrania" y el "desvergonzado respaldo" de sus socios "al genocidio del régimen sionista contra el pueblo palestino".
También denuncia que las misiones militares españolas en el exterior "distan mucho" de ser operaciones de "mantenimiento de la paz como gusta de pregonar el Gobierno", sino que contribuyen "en gran medida, como cómplices, a la imposición por la fuerza de los intereses del gran capital euroatlántico contra pueblos y naciones que quieren preservar su soberanía".
A ello suma que "los poderes financieros y militares de la UE y de la OTAN están imponiendo un rearme desmesurado que se financia desmantelando servicios públicos, pensiones y derechos sociales", por lo que la guerra "es también contra nuestra propia clase trabajadora y los sectores populares".
"El cierre total de las bases, la recuperación de nuestros presupuestos para la vida y el fin de toda colaboración y aportación política, militar y financiera a la OTAN supondrían pasos firmes en la defensa de nuestra soberanía, de nuestro compromiso con el cumplimiento de los derechos humanos y de una solidaridad internacionalista moralmente consecuente", reclaman desde el colectivo al Ejecutivo central.
La Plataforma No a la Guerra de Cantabria está integrada por Anticapitalistas Cantabria, Asamblea Antifascista de Cantabria, Centro Social Smolny, Confederación General del Trabajo, Confederación Nacional del Trabajo, Interpueblos, Izquierda Unida de Cantabria, Juventud Comunista de los Pueblos de España, Las Calles Contra el Fascismo, Partido Comunista de los Pueblos de España, Pasaje Seguro Cantabria, Plataforma de Pensionistas de Santander y Podemos Cantabria.