La Autoridad Portuaria de Santander (APS) prevé adjudicar la reordenación de Marina del Cantábrico antes de que finalice el año 2026 por una inversión total de unos 40 millones de euros y mediante tres concesiones diferentes (Marina zona este, Marina zona oeste y Varadero), para un plazo de 30 años, destinadas a "revitalizar el dominio portuario de esta zona como espacio trascendental de la actividad náutica".
Entre las actuaciones, se contempla la modernización de las instalaciones, la mejora de las infraestructuras y la activación funcional y social de la zona portuaria, creando un espacio de encuentro y desarrollo de actividades deportivas y de ocio vinculadas al mar.
Además, recoge la concesión de 850 amarres en la zona este y estima una capacidad de entre 600 y 700 amarres en la zona oeste; y se prevé trasladar a Varadero el servicio de mantenimiento, reparación, construcción y puesta en seco de embarcaciones, cuya actividad se desarrolla en la dársena de Maliaño.
Así lo ha señalado el presidente de la APS, César Díaz, este miércoles en rueda de prensa, en la que ha presentado el proyecto de reordenación integral de Marina del Cantábrico, cuya concesión actual de 50 años finaliza en julio de 2027, y que se propondrá al Consejo de Administración de la institución en su reunión de este viernes para su aprobación.
Díaz ha indicado que este planteamiento, que afectará a un total de 177.800 metros cuadrados de lámina de agua y 53.700 metros cuadrados de superficie terrestre, parte de las conclusiones de un estudio de mercado, encargado por la APS, que recoge entre sus principales conclusiones "una disponibilidad de amarres muy limitada y con una rotación bastante escasa, una tendencia hacia atraques de mayor eslora y un flujo creciente de embarcaciones de tránsito".
Estas tres concesiones pasan por una marina que, prácticamente, coincide con la superficie de agua que ocupan los amarres actuales; una nueva instalación náutico-deportiva en la zona oeste de la dársena; y una nueva infraestructura de varadero, reparación, construcción y puesta en seco de embarcaciones.
En cuanto a la tramitación, Díaz ha informado que el proyecto se someterá al acuerdo del Consejo de Administración y, en caso de que se apruebe, posteriormente, se publicarán los pliegos de las tres licitaciones, que establecen en los tres casos un periodo de cuatro meses para la presentación de ofertas.
Así, a partir de la primera quincena del mes de agosto y una vez finalice el plazo de licitación, se procederá a la valoración de las ofertas presentadas, con la previsión de que la propuesta de adjudicación se pueda llevar a cabo antes de que finalice este año.
MARINA ZONA ESTE
El presidente de la APS ha detallado las intervenciones de las tres concesiones. Así, en la Marina zona este, que coincide sustancialmente con la actual, persigue asegurar la continuidad de la actividad náutico-deportiva.
También pretende favorecer su revitalización mediante la modernización de las instalaciones, la mejora de las infraestructuras y la activación funcional y social de la zona portuaria en la que se integra, creando un espacio de encuentro y desarrollo de actividades deportivas y de ocio vinculadas al mar.
La capacidad mínima que establecen las condiciones de la concesión es de 850 amarres, de los que un 60%, como mínimo, deberá estar destinado a esloras iguales o menores a ocho metros; un 30%, como mínimo, a esloras entre ocho y 12 metros y un 10%, como máximo, a esloras entre 12 y 18 metros.
La concesión incluye también el actual edificio de Capitanía que deberá estar abierto al público y en el que podrán establecerse usos de oficina, aseos, duchas, restauración o el desarrollo de actividades sociales y culturales.
En este caso, la inversión mínima exigida será de 3,5 millones de euros, si bien la mayor puntuación de las ofertas rondará los 7,5 millones.
MARINA ZONA OESTE
Mientras que en la Marina zona oeste esta nueva instalación náutico-deportiva, ubicada en el sector oeste de la dársena, nace con el objetivo de dar respuesta a la demanda de puestos de amarre, actualmente no cubierta, y de acoger embarcaciones de mayor eslora.
El concesionario deberá reservar al menos un 5% del total de amarres para embarcaciones de más de 18 metros de eslora, así como un 10% para amarres destinados a embarcaciones de tránsito, siendo la capacidad estimada de entre 600 y 700 amarres, en función de la distribución de esloras que proponga cada licitador.
La concesión incluye una parcela en la que podrán desarrollarse usos y servicios asociados a la explotación náutico-deportiva, así como una estación de servicio de combustible para atender las necesidades de las embarcaciones y, de manera opcional, de vehículos.
El objetivo es favorecer el aprovechamiento de la lámina de agua de la dársena, atender la demanda de nuevos atraques en el entorno de la Bahía y favorecer la revitalización de la zona como espacio de actividad náutico-deportiva, incrementando la afluencia ordenada de usuarios y generando dinámicas positivas de carácter social, económico, turístico y deportivo.
Para esta intervención se requiere una inversión mínima de 10 millones de euros y la máxima puntuación de las ofertas se establecerá en los 20 millones.
VARADERO
Finalmente, la concesión de Varadero está destinada a la construcción, adecuación y explotación de una instalación para la varada, mantenimiento, reparación, construcción y puesta en seco de embarcaciones, que permita atender la demanda creciente de estos servicios vinculados a la actividad náutica.
La instalación incluye una lámina de agua de 3.600 metros cuadrados que se corresponde con la zona colindante al muelle que cierra la dársena por el este, para permitir tanto la espera como las maniobras necesarias para el izado de las embarcaciones, así como una superficie terrestre de 30.200 metros cuadrados.
Esta operación supondrá el traslado de la actividad de varadero de la dársena de Maliaño a esta nueva ubicación, liberando este espacio para la integración puerto-ciudad de una zona que es de vital importancia para el bienestar de los vecinos del Barrio Pesquero y Castilla-Hermida.
Para Varadero se exige una inversión mínima de 6 millones de euros, aunque la máxima puntuación de las ofertas se fijará en 12 millones.
VIVIENDAS EN PROCESO DE DESAFECTACIÓN
Cuestionado por la prensa sobre los edificios de la zona que albergan viviendas, Díaz ha señalado que esas viviendas ya están declaradas "innecesarias" para la APS y están en proceso de desafectación del dominio portuario, por lo que pasarán a ser bienes patrimoniales de la APS y, de esta forma, dejarán de estar reguladas por el Plan especial del Puerto y pasarán a estar reguladas por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Camargo, que "ya contempla estos edificios de viviendas tal como están".
Así, una vez que finalice el proceso de concesión para sus ocupantes, que también termina en julio del 2027, se llevará a cabo un proceso de oferta de venta de esas viviendas, en el que los actuales concesionarios tendrán "preferencia" para poder acceder a la compra de las mismas.