El obispo de Santander tiene "la esperanza" de que León XIV visite Santo Toribio en 2027

Señala la vivienda, la escasez y la exclusión social como los tres principales problemas que atiende la Diócesis

El obispo de Santander, Arturo Ros, ha asegurado que no pierde "la esperanza" de que el Papa León XIV visite el Monasterio de Santo Toribio de Liébana en 2027 en caso de su posible viaje a Santiago de Compostela, que "no está descartado" y "haría fácil" su visita a Cantabria, según Ros.

Así lo ha manifestado este Domingo de Resurrección en una entrevista para RNE, en la que ha descartado que el pontífice pueda visitar la región este 2026, con motivo de su viaje programado a España, una visita "muy esperada" para el obispo de Santander.

Aunque no se ha desvelado en detalle el programa de viaje del Papa a España este año, Ros ha opinado que es "realmente difícil" porque el itinerario "debe estar muy atadito".

Sin embargo, mantiene "la esperanza" porque "intuimos que en algún momento el Papa puede ir a Santiago de Compostela y se habla incluso del año que viene".

Para Ros, esa posible visita por segundo año consecutivo a España es algo "muy precipitado" porque el Papa "tiene mucho que visitar".

Sin embargo, en caso de que se concretara, el viaje a la capital gallega "haría fácil que al menos pasara por Santo Toribio de Liébana, algo que sería espectacular para nosotros y también para él, porque se encontraría con un lugar y una joya de reliquia que no hay en ningún lugar del mundo", ha añadido.

En este sentido, ha reiterado que "no vamos a dejar de insistir, la esperanza no la perdemos".

Sobre su encuentro con el pontífice el pasado mes de marzo, el obispo ha afirmado que León XIV le causó una impresión "muy grata" y guarda un recuerdo "hermoso" de ese día en el que comprobó que el pontífice estadounidense -con raíces en Arnuero- le dijo que ya le habían hablado de Santander.

VIVIENDA, ESCASEZ y EXCLUSIÓN

Por otro lado, el obispo de Santander ha señalado la vivienda, la escasez y la exclusión social como los tres principales problemas que atiende la Diócesis.

Por un lado, "la escasez se nota en muchas familias que llaman a estas puertas pidiendo literalmente comida o ayuda para vestir", una situación que "no es visible, pero existe".

En cuanto a la vivienda, la Diócesis recibe "mucha demanda" de ayuda para pagar alquileres e hipotecas "o para encontrar techo donde vivir, un problema cada vez más grave, más latente, al que difícilmente nosotros por nuestra sola cuenta podamos responder".

Ha insistido en que la exclusión social le "asusta", ya que le parece "sorprendente y triste que este mundo tan avanzado excluya, condene y discrimine".

Además, ha apuntado que la soledad es otra forma de "pobreza terrible y poco visible". En esta línea, ha apostado por combatirla "en la medida que podamos" porque este problema provoca "tristeza, depresión, malos cuidados, abandono y yo creo que a nivel social no estamos respondiendo".

Por otra parte, ha indicado que el perfil de las personas que demandan ayuda actualmente "es muy variado", ya que afecta "incluso" a familias "que piden al colegio ayuda porque no pueden pagar la mensualidad".

Sobre las consecuencias de la crisis derivada de la guerra de Oriente Medio, ha puntualizado que las fluctuaciones en los precios "nosotros las notamos enseguida porque se acerca más gente a pedir y no son perfiles habituales".

Ros cree que la sociedad asiste a una "parcial deshumanización" y ha apostado por "el valor, la belleza y la grandeza de la vida y el respeto a la persona, sea como sea y venga de donde venga".

En este punto, ha opinado que el mundo se encuentra "totalmente" envuelto en una crisis de valores, que se percibe en "la pérdida del respeto, la concordia, la cercanía y la valoración de la persona", que para él son los aspectos que "engrandecen al ser humano".