La Fiscalía de Cantabria pide una pena de doce años de prisión a un joven de 19 años por violar a una menor, de trece de edad, con la que se encontraba en compañía de un grupo de amigos en el portal de un inmueble.
El juicio se celebrará este próximo jueves, 9 de abril, a las 9.30 horas en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria, ha informado el Tribunal Superior de Justicia.
Según la Fiscalía, el procesado y la víctima se encontraban junto con otros chicos y chicas en el portal de un edificio cuando, en un momento determinado, él comenzó a besarse con ella, "siendo perfectamente consciente de su edad".
Después, subieron al rellano de la planta de arriba donde continuaron besándose, si bien entonces el joven "hacía ademán de bajarle los pantalones" a la menor, que le apartaba "las manos de forma reiterada, demostrándole claramente que no quería que la relación fuese a más".
Pese a ello -prosigue el escrito de calificación provisional del ministerio público-, subió con ella a otra planta superior, donde "le bajó los pantalones y, con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, pese a la previa y reiterada negativa anterior de la menor y de conocer su edad", la penetró.
La acusación fiscal subraya que esta conducta se produjo pese a que la chica le pedía "de forma expresa y reiterada que parase, siendo sujetada de las manos por el procesado durante el acto sexual".
A consecuencia de los hechos, la víctima ha sufrido un daño moral, "con agravación de un estado psicológico previo descompensado de origen multifactorial".
DELITOS Y PENAS
Para el ministerio público, los hechos constituyen un delito de agresión sexual violenta a menor de edad, por el que pide doce años de prisión, veinte de alejamiento e incomunicación respecto de la víctima, otros tantos de inhabilitación para trabajar con menores, ocho años de inhabilitación para ejercer la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento, y cinco más de libertad vigilada.
Y en concepto de responsabilidad civil, solicita que el procesado indemnice a la chica en 12.000 euros por el daño moral que le ha causado.
Por su parte, la acusación particular -que ejerce la familia de la menor- se suma a las penas pedidas por el ministerio público, mientras que la defensa niega los hechos.