Efectivos de la Guardia Civil han tenido que acudir este fin de semana, al menos en dos ocasiones, al centro de acogida de menores abierto este mes por el Gobierno de Cantabria (PP) en la pedanía de Mioño (Castro Urdiales) después de que varios de los jóvenes allí alojados hayan salido del inmueble sin autorización y uno de ellos, ya de vuelta al centro, haya golpeado una puerta.
Tras estos sucesos, anoche hubo una protesta de unas 40 personas frente a este centro de acogida para volver a pedir su cierre.
Según han informado a Europa Press fuentes del Gobierno regional, la Guardia Civil tuvo que acudir al centro tanto el sábado como el domingo, después de que varios jóvenes salieran del centro sin autorización fuera del horario permitido.
El sábado fueron cinco los jóvenes que abandonaron el centro. El educador les informó que no podían salir en ese momento, pero después de que éstos no hicieran caso y se marcharan, se avisó a la Guardia Civil, que les localizó en las inmediaciones y les devolvió de vuelta al centro.
Al día siguiente, la Guardia Civil tuvo que volver a proceder de idéntica manera después de que cuatro también se marcharan de nuevo sin autorización.
Tras regresar al centro junto a la Guardia Civil, y cuando un educador les estaba advirtiendo de que no podían dejar el centro fuera del horario permitido, uno de los jóvenes reaccionó golpeando la puerta de la cocina.
Lo ocurrido provocó un importante despliegue en el lugar, con presencia no solo de Guardia Civil, sino de Policía Local y también de una ambulancia, lo que generó alerta entre el vecindario que acudió al centro para ver lo que había pasado.
Horas antes, a mediodía, tuvo lugar una nueva movilización en Castro Urdiales contra la apertura de este recurso en el municipio, consistente en una marcha que ha partido del Parque Amestoy hasta la Plaza del Ayuntamiento y a la que asistieron alrededor de dos centenares de personas.