La robótica ayuda a dinamizar las clases y mantener atentos a los alumnos

La robótica como herramienta de apoyo para dinamizar las aulas, mantener la atención del alumnado y fomentar habilidades como la creatividad, la paciencia o la iniciativa, son algunos de los temas que se tratan esta semana en el curso 'Robótica y programación como recursos didácticos en el aula de Primaria' que desde el lunes se imparte en el Centro de Empresas del Ayuntamiento de Camargo.

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La ingeniera y profesora de la Universidad de Cantabria, Elena Hoyos, desmiente el carácter "frío" de esta tecnología y destaca sus numerosas aplicaciones en todas las asignaturas.

"Me gustaría pensar que es la herramienta del futuro en las aulas porque dinamiza mucho las clases y creo que el sistema educativo en general es bastante lineal. Si queremos un sistema educativo inclusivo, que fomente la creatividad, su uso es muy apropiado porque la robótica, que es lo que no se conoce, tiene muchas herramientas para poder trabajar el autoconocimiento. Ojalá fuese la herramienta del futuro, pero como herramienta, no como sustituto porque siempre hay que aprender a escribir", ha aseverado.

El curso está dirigido al profesorado de Educación Primaria, con el objetivo de que se familiaricen con los diferentes kits y aplicaciones de programación que existen en el mercado, como Edison. Dash, MyRobot Time, etcétera.

"Es muy interesante que pierdan el miedo a trabajar con esas aplicaciones para que se puedan introducir como elemento de apoyo y elemento transversal a la hora de impartir las distintas materias, porque la robótica y la programación se puede incorporar para trabajar habilidades que van a ser muy útiles para los niños el día de mañana, incluso para su desarrollo personal y social, como la iniciativa, la tolerancia la frustración, la mejora de la autoestima...", señala.

Hoyos asegura que cada vez son más los docentes que se interesan por la robótica como recurso educativo, una herramienta que, si bien en España todavía no tiene un uso generalizado, sí es frecuente en países como la República de Corea, que en 2010 invirtió 2.4 billones de dólares en educación smart, denominada así por su objetivo de motivación, tecnología e iniciativa.

"A nivel de experiencia en el aula se ve muy claro la motivación de los niños, la iniciativa, porque además nos permite trabajar cualquier asignatura: Con los kits, como se pueden asociar a programas como Scratch, que te permite hacer historias, trabajar cualquier tema de lengua, narrativa, hacer un cómic y todo lo puedes asociar a algo físico que es el robot", explica.

Además "nos permite trabajar en inglés con comandos muy sencillos, y puedes combinarlo todo y hacer manualidades trabajar con temas de reciclaje en definitiva, lo que la imaginación del profesor abarque".

La docente insiste que la robótica no sustituye la labor docente, sino que es un elemento para apoyar y mejorar nuestra calidad de vida.

El monográfico, en el que participan una veintena de alumnos, continuará hasta el viernes con ejemplos prácticos y creación de proyectos.