La Fiscalía de Cantabria solicita una pena de cinco años de prisión a un acusado de agredir sexualmente a una joven de 17 años a la que había acogido en su casa.
Según el ministerio público, la chica se había emancipado y abandonado el domicilio familiar. Un día después de llegar a la vivienda del procesado, cuando este regresó del trabajo y se encontraban ambos en el dormitorio que compartían, le propuso mantener relaciones sexuales, a lo cual ella se negó "tumbándose de espaldas en la cama".
Pero pese a dicha oposición, el procesado "se tumbó tras ella y la abrazó, girándola y penetrándola, a lo cual ella se opuso en todo momento, pidiéndole insistentemente que no lo hiciera". De este modo, el acusado cesó cuando la chica comenzó a "levantar la voz".
Según la Fiscalía, los hechos constituyen un delito de agresión sexual merecedor de cinco años de prisión, ocho de alejamiento e incomunicación con la chica, seis de libertad vigilada tras finalizar la pena privativa de libertad, cinco más de inhabilitación para ejercer la patria potestad, tutela, curatela guarda o acogimiento, y diez años de inhabilitación para trabajar con menores.
También solicita la sustitución de la pena de cárcel por la expulsión del territorio nacional del acusado, dado que es de nacionalidad extranjera, con prohibición de retornar a España en un plazo de diez años. Finalmente, pide que indemnice a la mujer en 3.000 euros por el daño moral que le ha causado.
El juicio se celebrará el miércoles, 15 de abril, a las 10.15 horas, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, ha informado el Tribunal Superior de Justicia.