La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha este lunes una campaña de control del transporte escolar que se prolongará hasta el viernes, día 8. Durante los cinco días de duración, los agentes intensificarán las inspecciones, comprobando que las autorizaciones y documentos que deben tener dichos vehículos sean los correctos para la prestación del servicio.
Asimismo, los agentes verificarán que las condiciones técnicas y elementos de seguridad del vehículo son los que exige la normativa, así como los requisitos especiales que debe cumplir el propio conductor, como son el permiso de conducción o los tiempos de conducción y descanso.
Unos 630.000 alumnos utilizan el autobús escolar cada día para acudir al colegio y regresar a casa, según el Observatorio del Transporte de Viajeros por Carreteras, del Ministerio de Fomento. Por lo que, con este tipo de campañas, Tráfico quiere recordar a los padres el derecho a exigir a los centros educativos o a las asociaciones de padres y madres que los autobuses que se encarguen del transporte escolar cumplan todos los requisitos normativos para realizar este tipo de transporte
La velocidad inadecuada y las distracciones son las principales causas de los accidentes en los que están implicados este tipo de vehículos, por lo que se controlará especialmente que se circula a la velocidad permitida y que no se hace uso del teléfono móvil u otros aparatos que supongan distracción. También se incrementarán los controles de alcohol y otras drogas entre los conductores.
El 90 por ciento de los accidentes que se registran en este tipo de transporte tienen lugar en el momento de subir o bajar del vehículo o justo en los instantes inmediatos. En muchos casos se trata de atropellos causados por una distracción del menor, del conductor del transporte escolar o de los padres. Para evitar este tipo de accidente, la DGT recomienda a los padres respetar las paradas, ir con tiempo suficiente y no esperar a los niños al otro lado de la calzada.
Debido a la importancia que tiene el cinturón de seguridad en caso de accidente, la DGT prestará especial atención al uso de estos en aquellos autobuses escolares que los lleven instalados. Actualmente más del 60% de este tipo de vehículos ya lo tienen incorporado.
CINTURÓN DE SEGURIDAD
Según diversos estudios el uso de un sistema de seguridad en autobuses reduciría las lesiones mortales en un 90% en caso de choque frontal o vuelco, ya que correctamente abrochado evita la proyección del pasajero (adulto o niño) y reduce los impactos en el pecho, abdomen y piernas. Desde octubre de 2007 se deniega la matriculación a cualquier autobús que no lleve instalados estos sistemas de retención.
Asimismo, la DGT recomienda no pararse nunca detrás del autobús, esperar la señal del conductor y cruzar siempre al menos tres metros por delante, dentro del autobús, mantenerse sentado y con el cinturón puesto, no correr al llegar al autobús, ni al salir y obedecer al conductor y al monitor.
Además los padres deben comprobar la seguridad de los autocares en los que se desplazan sus hijos, solicitar al centro la contratación de autocares con cinturones y comprobar que un monitor acompaña a los niños durante el trayecto.