El 8,8% del alumnado no universitario de Cantabria recibió apoyo educativo en el curso 2017-2018

Un total de 567.339 estudiantes con necesidad específica de apoyo educativo, el 7,1% del alumnado no universitario de España, recibieron una atención educativa diferente a la ordinaria durante el curso 2016-2017, porcentaje que en el caso de Cantabria se eleva al 8,8%.

Así lo revelan las estadísticas del Alumnado con Necesidad Específica de Apoyo Educativo elaboradas por el Ministerio de Educación y Formación Profesional en colaboración con las comunidades autónomas.

En España, el 7,1% del alumnado en enseñanzas no universitarias, y en Cantabria el 8,8%, recibe una atención educativa diferente a la ordinaria debido a necesidades educativas especiales, a dificultades específicas de aprendizaje, a sus altas capacidades intelectuales, a haberse incorporado tarde al sistema educativo español o a condiciones personales o de historia escolar.

De este 7,1% de alumnos con apoyo educativo en Cantabria, el 2,7% lo recibieron por necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad o trastorno grave; el 0,1% por altas capacidades intelectuales (128 alumnos); ninguno por integración tardía en el sistema educativo; y el 5,9% por otros motivos, entre ellos, los trastornos del aprendizaje, los del lenguaje y la comunicación, y la desventaja socioeduativa.

La Comunidad Foral de Navarra (14,7%) y Murcia (13,5%) tienen las cifras más altas de alumnos que reciben este tipo de apoyo educativo, mientras que en el otro extremo se sitúan Aragón (3,5%) y Comunidad de Madrid (3,8%).

En España, los varones representan la mayor parte de estos estudiantes, con un 63,4%, mientras que las alumnas son el 36,6% restante. En cuanto al tipo de enseñanza, los estudiantes que reciben apoyo educativo suponen un 9,3% para la Educación Primaria y un 8,5% en la ESO. Este porcentaje aumenta en la Formación Profesional Básica y en otros programas formativos con un 12,2% y un 14,4%, respectivamente.

En cuanto a la financiación de los centros, los públicos presentan un 8,1% de alumnado con estas necesidades específicas, frente al 6,2% que registra la enseñanza concertada y el 0,9% de los centros privados no concertados.

Los alumnos con necesidades educativas especiales asociadas a una discapacidad o un trastorno grave ascendieron a 217.275; de ellos, el 83,5% se encuentra integrado en clases ordinarias y el 16,5% está en unidades o centros específicos.

Los mayores porcentajes de integración se dan en los trastornos graves de conducta/personalidad (96,9%) y en las discapacidades sensoriales (visual, 96,0%, y auditiva, 94,4%). El alumnado con plurideficiencia es el que tiene el nivel de integración más bajo, con un 41,7%.

En términos relativos, teniendo en cuenta el total de estudiantes matriculados en las diferentes enseñanzas, el 2,7% del alumnado recibe apoyo por presentar este tipo de necesidades educativas.

Si se considera únicamente a aquellos integrados en enseñanzas ordinarias, representarían el 2,3%, cifra que se eleva al 3% en Educación Primaria y al 3,1% en la ESO. No obstante, el peso más significativo se encuentra en la FP Básica con un 6,0%, siendo muy reducido en Bachillerato (0,6%) y Ciclos Formativos de FP de Grado Superior (0,3%).