El secretario general de UGT Cantabria, Mariano Carmona, ha lamentado la "falta de voluntad" y de "consenso" de los políticos para aprobar los Presupuestos Generales de la comunidad (PGC) de 2026 y para llegar a un acuerdo respecto al nuevo modelo de financiación autonómica.
Carmona ha advertido que ambos asuntos "requieren de reuniones" de negociación que, a su juicio, "no han existido". "Lo que tenemos es casi un debate en los medios de comunicación en vez de en las mesas de trabajo". "No podemos hablar de financiación en el periódico; hay que hablar en los despachos", ha sentenciado en la rueda de prensa que ha ofrecido este viernes con motivo de la celebración del Comité Regional del sindicato.
Respecto a los PGC, ve falta de voluntad por parte "de todos" los grupos, y ha insistido en que la región "no puede perder 220 millones de euros" --el incremento que el proyecto presupuestario contempla para este ejercicio--. "Es muchísimo para Cantabria". "Esto no es el País Vasco. Aquí no sobran", ha dicho.
Además, ha indicado que la falta de presupuestos "lo que traslada es una inestabilidad política, y eso es malo".
En este punto ha recalcado que "los servidores públicos tienen que tener voluntad de servidores públicos", y que no están en sus cargos para "defender sus siglas". Así, Carmona ha señalado que el PP "ha ganado las elecciones" y hasta las próximas "tenemos que sumar todos en la misma dirección", porque "si vamos a estar en unas elecciones permanentes, no tomamos decisiones que solucionen la vida de las personas".
El sindicalista ha lamentado que la política a nivel nacional tiene en la actualidad "un nivel de crispación que no es normal", y esa tendencia "se ha trasladado aquí". Sin embargo, no ha culpado ni al Gobierno del PP ni al PRC de la falta de acuerdo en las negociaciones, porque cree que han hecho "lo mismo".
"Me da igual de quién sea la culpa: lo que tiene que hacer es sentarse en una mesa", ha recalcado, ya que no disponer con esos 220 millones de euros adicionales para 2026 va a incidir en "los pilares fundamentales", como son la educación y la sanidad.
Al hilo, ha dicho que no está de acuerdo con algunas colaboraciones público-privadas promovidas por el Gobierno de los 'populares', en concreto en el ámbito educativo y sanitario. "Yo quiero que los servicios públicos sean públicos", ha sentenciado.
Aunque ha precisado que no está en contra de la educación concertada ni de "una parte" del convenio con el Hospital Santa Clotilde en lo que comprende los servicios que ya venía prestando, ha subrayado que "un servidor público tiene que tener voluntad pública", porque sino los servicios "se convierten en negocios".
FINANCIACIÓN AUTONÓMICA
Y respecto al modelo de financiación autonómica, el secretario general de UGT también ha criticado la "falta de consenso" para abordarla de manera "real", analizando el coste de los servicios en las diferentes comunidades autónomas. Además, ha apuntado que "difícilmente" se puede tratar si no se mete en la "ecuación" la fiscalidad.
En cualquier caso, y aunque considera que "la forma de presentarlo no ha sido la adecuada" y se necesitaban "más horas de trabajo", cree que "todavía es un buen momento" para tratar el asunto hasta que se inicie el trámite parlamentario, porque "si no se mejora no llegará a buen puerto".