La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha alertado de un descenso de las solicitudes de asilo en España, que cayeron un 14% el pasado año, hasta situarse en 144.396 peticiones, 1.510 de ellas en Cantabria, directamente relacionado con las políticas de externalización de fronteras y con el nuevo Reglamento de Extranjería. Así se desprende del informe 'Más que cifras 2025', publicado por la organización y recogido por Europa Press.
Para CEAR, esto supone "la ruptura de la tendencia al alza de los últimos años solamente interrumpida por la pandemia, debido sobre todo a las políticas de externalización de fronteras y a la aplicación del nuevo Reglamento de Extranjería, que penaliza a aquellas personas que ven rechazada su solicitud de asilo, al no computarse su estancia en el país hasta la resolución de su expediente".
El informe alerta de que la entrada en vigor de la nueva normativa, el pasado 20 de mayo, penaliza a las personas cuya solicitud de asilo es rechazada, ya que el tiempo de estancia en España no computa hasta la resolución definitiva del expediente, empujando a muchas personas a situaciones de irregularidad administrativa.
En este sentido, CEAR apunta que esta última circunstancia ha provocado un descenso de solicitudes especialmente de las presentadas por personas de Colombia (-64%), Perú (-66%) o Senegal (-57%). Si bien, la organización ve la regularización extraordinaria de migrantes anunciada por el Gobierno como "una oportunidad para paliar la irregularidad a la que se han visto condenadas miles de personas, entre ellas muchas que podrían merecer protección internacional".
Por el contrario, apunta que aumentaron "significativamente" las solicitudes de protección internacional de personas de Venezuela (+29%) y Mali (+50%), "en gran parte debido a las políticas migratorias del nuevo Gobierno estadounidense y al recrudecimiento del conflicto en el país africano, respectivamente".
Por otro lado, atribuye a la "automatización" de respuestas el máximo histórico de las 160.663 resoluciones de asilo en 2025. En concreto, CEAR nombra las nacionalidades Venezuela, Colombia, Perú, Senegal, Mali o Burkina Faso y avisa de que "implica que no siempre se lleve a cabo un examen individualizado y en profundidad de cada solicitud".
Además, CEAR expone que el 11% de solicitudes de asilo resueltas el año pasado fueron favorables, más de siete puntos menos que el año anterior, cuando ya era la más baja de la Unión Europea.
218.731 PERSONAS ESTÁN A LA ESPERA
Del mismo modo, expone que el stock de solicitudes pendientes de resolución es "ligeramente menor" que el año anterior, aunque afirma que 218.731 personas están a la espera "de una decisión clave para sus vidas".
"Nos preocupa enormemente que muchas personas que necesitan protección internacional puedan ver rechazada su solicitud de asilo sin que se estudie en profundidad sus casos. Esto puede provocar que se devuelva a personas que sufren graves amenazas en su país de origen", denuncian los directores de CEAR, Mónica López y Mauricio Valiente.
De la misma manera, CEAR informa de que las resoluciones negativas han aumentado casi un 77%, representando el 42,5% del total (68.321), así como de las archivadas, que suponen más del 10%.
Entre las diez principales nacionalidades de origen destaca la irrupción de personas palestinas, somalíes o guineanas. "El genocidio del pueblo palestino a manos del ejército israelí sigue provocando sufrimiento y muertes, tras la ruptura constantemente por parte de Israel del frágil acuerdo de tregua del pasado mes de octubre", alerta.
Igualmente revela que las personas de Mali concentran casi un 48% de las resoluciones favorables y cuentan con la mayor tasa de reconocimiento (más del 99%). Le siguen las de Burkina Faso (97%), Somalia (93%), Nicaragua (85%) y Palestina (76%).
Por su parte, el descenso de un 62% en las llegadas a Canarias CEAR indica que "es fruto de los acuerdos de externalización de fronteras con países como Mauritania, Senegal o Marruecos". Sin embargo, en el último año indica que se han detectado embarcaciones que partían de más al sur del continente, "lo que ha hecho que personas de Guinea, donde se siguen deteriorando los derechos humanos, aparezcan entre las principales nacionalidades de quienes buscan refugio".
Además, CEAR asegura que siguen aumentando las llegadas a través de la ruta de Baleares (+24,5%), lo que subraya que "consolida un nuevo recorrido particularmente peligroso y largo desde Somalia, de hasta dos años de duración".
"Este cambio de rutas es un aviso para navegantes ante la implementación del Pacto de Migración y Asilo a partir de junio. Una nueva demostración de que no se puede poner puertas al mar y que las personas que tienen que huir de su país buscarán siempre otras alternativas, que casi siempre son más largas, peligrosas y mortales. Lamentablemente, cada año aumentan los motivos de desplazamiento forzoso y tenemos la obligación de darle una respuesta adecuada conforme a derecho internacional a través de vías legales y seguras", concluyen desde CEAR.