La playa de Usgo y la senda costera de Santander, Banderas Negras 2026 de Ecologistas en Acción

Ecologistas en Acción ha publicado este martes su informe 'Banderas negras 2026', donde --como lleva haciendo desde 2005-- la ONG ha entregado 48 'banderas negras' (dos por provincia y/o ciudad autónoma) a los casos más significativos de contaminación y mala gestión ambiental de los 8.000 kilómetros de costas españolas. En Cantabria, por 'mala gestión', ha sido para la senda costera de Santander y otra por contaminación, al vertido industrial en la playa en Usgo, en Miengo.

Por lo que se refiere a este último, Ecologistas en Acción ha reiterado la concesión de bandera negra al vertido industrial en la playa de Usgo --como ya hizo en los años 2020, 2021, 2024 y 2025--denunciando que "el litoral está contaminado por las sustancias que el Grupo Solvay lanza al mar desde 2002 a través de un emisario submarino de 0,5 metros de diámetro que se adentra en el mar 700 metros y vierte sobre el fondo arenoso a 14 metros de profundidad".

La organización ha criticado que la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria ha autorizado un vertido de hasta 43.200 metros cúbicos diarios y 13.140.000 metros cúbicos anuales de productos químicos, incluyendo amoniaco, cloruro cálcico y metales pesados.

Ha denunciado que este vertido constituye "un grave problema histórico por la gravísima afección que ocasiona en el medio, autorizado por la administración ambiental cántabra según los intereses empresariales de reducir costes al ahorrarse los gastos de reciclado mediante balsas de decantación o de remitir los materiales a vertedero controlado que son los procedimientos exigidos por los criterios de la economía circular y de las directrices de la UE".

La organización ha alertado de que el vertido afecta a espacios protegidos de gran valor ambiental, incluyendo la ZEPA de los Islotes de Portio-Isla Conejera-Isla Mouro, donde habitan especies amenazadas como el Païño europeo atlántico y el Cormorán moñudo atlántico, así como el Parque Natural de las Dunas de Liencres y Costa Quebrada y el Área de Protección Marina del Geoparque de la UNESCO de Costa Quebrada, que abarca 345 kilómetros cuadrados.

Como alternativa, Ecologistas en Acción ha propuesto que la instalación de una planta de decantación industrial con espesadores y deshidratadores industriales de fangos --una tecnología que ya se está aplicando con éxito para caudales muy superiores a los generados por Solvay-- permitiría reutilizar los residuos tratados o depositarlos en un vertedero controlado, y ha subrayado que la solución es competencia de la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria.

SENDA COSTERA DE SANTANDER

En cuanto a la bandera negra a la senda costera de Santander, se ha otorgado por "haber alterado significativamente sus valores paisajísticos, geológicos y patrimoniales mediante la realización de obras" que Ecologistas en Acción considera "innecesarias" y que han generado "un deterioro progresivo de la zona", a su juicio.

La organización ha denunciado que "se ha realizado un vallado innecesario que agrede y erosiona al terreno, siendo este de alto valor geológico", en una ruta que discurre por parajes agrestes, campos de cultivo y acantilados de caliza "de gran belleza".

La organización ecologista ha señalado que los acantilados de esta zona "se caracterizan por ser inestables, compuestos por lutitas y areniscas del Cretácico Inferior, con grietas naturales", lo que convierte el área en un terreno "frágil" que presenta "alto riesgo geológico y de erosión".

Asimismo, ha destacado que la senda alberga patrimonio arqueológico con presencia de materiales líticos de sílex y el panteón del Inglés, un monumento romántico de 1892 erigido en memoria de William Rowland, "que han resultado afectados por las intervenciones realizadas".

Ecologistas en Acción ha criticado que, aunque los movimientos vecinales han exigido desde 2014 la reversión de las obras y esta fue aprobada por el Ministerio de Transición Ecológica en 2016, "no solo no se ha revertido, sino que se han abandonado todas las estructuras, con el deterioro de las maderas y herrajes expuestos a las borrascas y al salitre".

La organización ha denunciado que "la situación actual afecta al paisaje, al suelo y a la seguridad de quienes la transitan", incluyendo el ensanche de la senda a cuatro metros que "permite que pasen motos y vehículos rodados" y genera degradación del suelo.

Entre las medidas propuestas, EA ha exigido "que se cumpla y se realice" la reversión y las actuaciones de restauración aprobadas por el MITECO y Costas en 2016, adaptándose un nuevo proyecto a la situación actual de la senda. Además, ha reclamado que el Ayuntamiento de Santander "cumpla con su obligación de vigilancia y cuidado del patrimonio y las personas, informando no solo de los peligros sino también, del valor geológico y de respeto al mismo".

Finalmente, ha solicitado "que se prohíba el tránsito rodado con cualquier tipo de motor" y que se realice el "mantenimiento y retirada de basuras por parte del Ayuntamiento de Santander", medidas que considera esenciales para restaurar las condiciones de esta senda costera de alto valor natural y patrimonial.