El Instituto de Salud Carlos III ha cifrado en medio centenar las muertes atribuidas a altas temperaturas en Cantabria en julio, que se suman a las 50 de junio.
En concreto, se han contabilizado 49 entre los días 1 y 30 de julio, es decir, a falta de uno para el cierre del mes, frente a las seis observadas en el mismo periodo del año anterior.
Esta diferencia representa un aumento superior al 700 por cien, según las cifras del sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), del Instituto, dependiente del Ministerio de Sanidad.
Los 49 fallecimientos que el organismo achaca al calor en lo que va de julio suponen más de una muerte y media diaria en la comunidad autónoma debido a este factor.
El día que más decesos vinculados a las altas temperaturas fue el 1 de julio, con tres, y destacan también varias jornadas en las que hubo dos: en concreto el día 2 y del 7 al 19, ambos inclusive, y del 22 al 26, también incluidos. En el resto de días se anotó una muerte diaria por calor en Cantabria.
Estos 49 fallecimientos registrados entre el 1 y 30 de julio se suman a los 50 anotados a lo largo de junio en la región y que el Carlos III también atribuye a altas temperaturas.
El sistema de estimación MoMo no realiza un recuento directo de muertes clínicas o certificadas por golpe de calor, sino que ha desarrollado una aproximación estadística.
El modelo ha comparado la mortalidad diaria observada por todas las causas con la mortalidad esperada según las series históricas, y ha cruzado estas desviaciones con la evolución de las temperaturas extremas.
Mediante esta metodología, el Instituto de Salud Carlos III ha estimado el exceso de mortalidad global y ha extraído la proporción de decesos que se ha podido asociar directamente con las anomalías térmicas.