viernes. 07.10.2022

El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, ha asegurado que se tomarán todas las medidas necesarias para mitigar, dentro de lo posible, los impactos que la volatilidad y la previsible desaceleración del crecimiento mundial pudieran causar en su negocio y en la cuenta de resultados de 2020.

Así lo ha puesto de manifiesto Álvarez durante su intervención en la junta general de accionistas celebrada este viernes, una reunión marcada por su retransmisión telemática desde Boadilla del Monte (Madrid) debido al estado de alarma y por la cancelación de los dividendos de 2019 y 2020.

El 'número dos' de Banco Santander ha explicado que la entidad contempla dos escenarios principales diferenciados según la extensión en el tiempo de la crisis originada por el coronavirus Covid-19. "En cualquiera de los dos casos, pueden estar seguros de que tomaremos las medidas necesarias", ha dicho.

En primer lugar, el banco cántabro ve la posibilidad de que se dé un escenario en 'V', es decir, de corta duración y rápida recuperación posterior. En este caso, el impacto se prevé "potencialmente limitado" en los resultados.

Para Álvarez, este escenario está condicionado en gran medida al éxito del apoyo monetario, fiscal y de liquidez de las autoridades financieras.

Por otro lado, y menos optimista, la entidad también contempla la posibilidad de que la crisis se prolongue por un periodo de tiempo más amplio, en el que los impactos serían materiales y posiblemente se extenderían al próximo ejercicio, al producirse una recesión global y una mayor depreciación de las divisas en países emergentes.

Con todo, Álvarez ha remarcado la buena posición de liquidez y solvencia en la que se encuentra la entidad para apoyar a las familias y empresas, al tiempo que ha subrayado su colaboración con las autoridades y reguladores con el fin de ayudar en este momento.

"Continuaremos ofreciendo nuestro apoyo en la etapa de recuperación posterior, que esperamos sea rápida y vigorosa", ha apostillado.

En este sentido, aunque ha reconocido que en las últimas semanas se ha observado cierto impacto en la actividad por los efectos de la crisis sanitaria y las medidas de confinamiento tomadas por los gobiernos, ha afirmado que el negocio en general ha seguido pautas normales en el primer trimestre.

AUMENTA EL CRÉDITO A PYMES Y GRANDES EMPRESAS

En este contexto, Banco Santander puede constatar una fuerte ralentización de la actividad de particulares, especialmente en el segmento de consumo, si bien este comportamiento contrasta con la financiación a pymes y grandes empresas, cuyas necesidades han aumentado considerablemente.

"Las necesidades de pymes y grandes empresas se está reflejando en el incremento del crédito concedido a estos segmentos por la elevada disposición de los límites preexistentes", ha precisado el banquero.

Por último, Álvarez ha prometido a los accionistas del banco que se actuará de manera responsable para que todos sus 'stakeholders' y la economía en general se recuperen lo antes posible. "Es nuestra obligación, y para ello contamos con una sólida posición de partida y un robusto modelo de negocio", ha indicado.

El consejero delegado de Banco Santander está seguro de que esta crisis se acabará superando y que la entidad podrá continuar ofreciendo a sus accionistas la rentabilidad que se merecen.

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