Los accidentes laborales con baja entre los autónomos cántabros cayeron un 12,4% en 2025, hasta los 531

Los autónomos cántabros sufrieron el año pasado 531 accidentes laborales con baja, un 12,4 por ciento menos que en 2024, cuando hubo 606. En ninguno de los dos ejercicios hubo ninguno mortal, según datos del Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST).

En todos los sectores se han registrado descensos, a excepción del sector servicios, que ha aglutinado 250 de estos 531 accidentes --más del 47% del totla-- y ha experimentado un incremento del 1% respecto a 2024.

A distancia se sitúa la construcción, con 143, que ha experimentado la mayor caída porcentual (-33%) respecto a 2024; 101 en el sector agropecuario (-1%), y 37 en la industria (-12%).

Por importancia, de los 531 accidentes laborales entre los autónomos que requirieron baja, solo hubo ocho graves (cuatro en el sector agropecuario, dos en el de servicios, uno en la industria y otro en la construcción).

UATAE VALORA LA MEJORA DE LOS DATOS, PERO LLAMA A NO RELAJARSE

La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) ha valorado la mejora de los indicadores y el hecho de que en los dos últimos años no haya habido ningún accidente laboral mortal.

Sin embargo, el portavoz de la organización en Cantabria, Álvaro Gómez, ha advertido que pese a esta "mejora global" de la siniestralidad entre el colectivo autónomo no hay que "relajarse" y hay que seguir impulsando medidas de mejora.

"Pese a la evolución favorable de los datos, la prevención de riesgos laborales debe seguir siendo una prioridad, especialmente en aquellos sectores donde la siniestralidad mantiene una mayor incidencia", ha indicado en un comunicado.

Desde la organización se ha alertado de la "elevada" concentración de los accidentes laborales en el sector servicios, lo que constituye "uno de los principales focos de atención para el colectivo, especialmente por el peso que este ámbito tiene en el trabajo autónomo, con actividades vinculadas al comercio, la hostelería o los servicios personales".

UATAE ha señalado que el trabajo autónomo presenta "características propias que condicionan la exposición a riesgos laborales, entre ellas estructuras empresariales reducidas, ausencia de servicios preventivos internos y, en muchos casos, jornadas prolongadas".

Por ello, insiste en la importancia de reforzar la formación específica en prevención de riesgos laborales y de promover la modernización de equipos y maquinaria, especialmente en sectores como la construcción y la industria.

Por otro lado, la organización ha valorado de forma positiva la presencia de representantes del colectivo en los espacios institucionales de diálogo en materia de seguridad y salud laboral.

"Consideramos positiva la incorporación de los representantes de las asociaciones de autónomos al Consejo Cántabro Segura y Salud en el Trabajo, conjuntamente con la Administración, patronal y sindicatos", ha valorado.