La Mesa de Movilidad del Besaya ha pedido al Ayuntamiento de Torrelavega mayor inversión en zonas verdes y agilizar la transformación y ampliación del parque Manuel Barquín conforme al diseño participativo elaborado en 2018 por Pez Estudio, en el que colaboraron vecinos y colectivos.
En este sentido, ha solicitado acometer de manera prioritaria el derribo del antiguo Centro Andaluz, la construcción del estanque, la reordenación de los itinerarios peatonales, el trazado del carril bici y, especialmente, la ampliación y enriquecimiento de la masa arbórea.
Así se lo ha trasladado la Mesa a la concejala de Medio Ambiente, Patricia Portilla, en una reunión que han mantenido con el objetivo de conocer el estado de los proyectos en marcha en su departamento y señalar la necesidad de incrementar la inversión municipal en políticas de renaturalización e infraestructura verde.
Durante el encuentro -el segundo mantenido en esta legislatura-, la entidad ha incidido en la urgencia de acelerar la plantación de arbolado, aprovechando tanto los numerosos alcorques vacíos existentes en calles como Ruiz Tagle, Fernández Vallejo, Julio Hauzeur, Pablo Garnica, Pintor Varela o Pequeñeces, como las superficies disponibles para nuevas plantaciones.
Actuaciones que cree que deberían seguir las directrices del Estudio de espacios de oportunidad para el incremento y mejora de la infraestructura verde de Torrelavega, aprobado por el Ayuntamiento hace cinco años y aún "pendiente de ejecución en viales con alta densidad de tráfico, ruido y contaminación, como las avenidas de Oviedo, Solvay o Bilbao".
En otro orden de asuntos, la Mesa ha solicitado ampliar el proyecto de renaturalización de patios escolares y ha mostrado su preocupación por la "progresiva pérdida de varias hectáreas de espacios verdes en el municipio que no han sido repuestas".
Según ha indicado, intervenciones como la construcción del pump track de Sierrapando, las pistas de skate de Nueva Ciudad, el aparcamiento de La Carmencita, la pista de ciclo cross de Río Cabo, la escultura de la Coral o las obras del soterramiento han supuesto la tala de "decenas de árboles y la desaparición de zonas verdes consolidadas sin compensación equivalente".