La plantilla de Solvay se concentra para exigir "un futuro": "120 años no se borran con un ERE"

Trabajadores de la planta de Solvay en Barreda se han concentrado este mediodía a las puertas de la fábrica para decir 'no' a los despidos que plantea la empresa y exigir un plan industrial con inversiones que garanticen su futuro.

El comité de empresa (UGT-FICA, CCOO y USO) ha insistido en que hay "más soluciones" que el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) propuesto por la dirección, que aunque contempla 77 despidos, estima que afectará a "más de 200 familias" entre empleos indirectos e inducidos.

"Si cae Solvay, cae el comercio, cae el transporte y cae el futuro de Torrelavega", ha trasladado el comité en un manifiesto leído durante la protesta, que ha titulado '120 años de historia nos se borran con un ERE.

Tras mantener ayer la última de las reuniones de negociación con la empresa, los sindicatos han organizado esta concentración, de 12.30 a 14.30 horas, para reivindicar que no haya "despidos traumáticos" y rechazar de plano un ERE que temen que se convierta en un cierre progresivo de la fábrica. Por ello, han exigido su retirada "inmediata" y un plan industrial "real" que garantice "otros 100 años de actividad".

En paralelo, han condenado la "negativa" de la dirección a comprometerse con la planta y su "falta total de predisposición para negociar", ya que ésta ha rechazado tanto la petición del comité de hacer un paréntesis en la negociación para buscar alternativas a los despidos, como la de comprometerse a garantizar el futuro con inversiones en las instalaciones actuales y en las nuevas líneas de producción.

Así, los trabajadores han portado este viernes pancartas con lemas como 'No a los despidos ¡Plan industrial, futuro y empleo!', 'Investment for the future' o 'SOS Carbonato. Salvemos la fabricación en Solvay'.

En declaraciones a los medios al comienzo de la protesta, el presidente del comité, Raúl Villegas (UGT), ha lamentado que la dirección no les ofrece "ninguna garantía a corto plazo", más allá de la puesta en marcha de la caldera de biomasa que va a explotar y construir "otra empresa" con ayudas públicas, y que afectará a la plantilla de Solvay porque implicará parar las calderas de carbón.

Así, ha cuestionado "qué va a pasar" con el departamento de energía y agua cuando paren esas calderas. En concreto, ha cifrado en 60 los posibles afectados de este área, que se sumarían a los 77 despidos del ERE y a los 23 puestos de trabajo que se perdieron cuando se aplicó el anterior plan social.

"La suma de empleos directos es bastante grande", y se calcula que en indirectos el impacto alcance "el triple", ha advertido el comité, que no va a trasladar propuestas concretas a la empresa mientras ésta no garantice las peticiones que le ha hecho de evitar los despidos traumáticos y elaborar un plan de futuro. "Si no son capaces de decirnos lo que va a pasar de aquí a dos años, ¿qué futuro nos espera? Lo único que podemos esperar es un cierre a plazos", ha advertido Villegas.

Una idea que se ha refrendado más tarde con el manifiesto, en el que los representantes de los empleados han denunciado "la avaricia de los inversores": "es intolerable que una empresa con beneficio histórico, que recibe ayudas públicas, pretenda ahora aumentar sus ganancias a costa del pan de sus trabajadores".

También se han quejado de que "nos hablen de competitividad cuando llevan años dejando que nuestras instalaciones se desgasten", y han lamentado que, tras más de un siglo fabricando el carbonato sódico que "mueve el mundo", los inversores hayan decidido que "somos prescindibles".

La plantilla ha estado arropada en la concentración por representantes políticos de PP, PRC, PSOE y Vox, y por autoridades como el delegado del Gobierno, Pedro Casares, o la alcaldesa de Polanco, Rosa Díaz.