La Policía de Camargo incorpora desfibriladores en las patrullas

El Ayuntamiento de Camargo ha reforzado la capacidad de respuesta de la Policía Local ante emergencias cardíacas mediante la incorporación de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) en vehículos patrulla, una medida que permite intervenir de forma inmediata en cualquier punto del municipio.

El servicio está coordinado con el 112 para activar de forma simultánea la intervención policial y sanitaria ante este tipo de emergencias.

La incorporación de estos equipos tanto en dependencias policiales como en vehículos operativos garantiza una cobertura permanente las 24 horas del día, en un municipio que registra una elevada afluencia diaria de población vinculada a su actividad comercial, industrial y logística.

El alcalde de Camargo, Diego Movellán, acompañado por el concejal de Seguridad Ciudadana, Amancio Bárcena, y por el jefe accidental de la Policía Local, Carlos Morales, ha visitado las instalaciones de la Jefatura de la Policía Local, donde ha podido comprobar el funcionamiento de estos dispositivos, que ya han sido integrados en la operativa diaria de los agentes.

Movellán ha aseverado que esta actuación "refuerza la seguridad de los vecinos, a la vez que mejora la capacidad de respuesta ante situaciones críticas". En este sentido, el regidor ha incidido en la necesidad de seguir trabajando por un municipio "cardioprotegido, más seguro y preparado para salvar vidas".

Una cita en la que el regidor ha manifestado que la disponibilidad de desfibriladores en patrullas permite que los agentes "puedan actuar en los primeros minutos", que son "determinantes en este tipo de intervenciones". Al respecto, se ha referido a la formación específica en primeros auxilios con la que cuentan los efectivos, así como en el uso de estos dispositivos.

El Ayuntamiento ha acometido en los últimos años un refuerzo progresivo de la plantilla de la Policía Local, que cuenta actualmente con 37 agentes tras la reciente incorporación de nuevos efectivos, lo que ha permitido incrementar la presencia policial tanto en el núcleo urbano como en las pedanías.