La dirección de Nestlé ha rebajado en seis el número de despidos planteados inicialmente en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en la fábrica cántabra de La Penilla, que pasan de 49 a 43 en la última oferta trasladada al comité de empresa, desde el que la rechazan "frontalmente" y aseguran que no pueden "ni valorarla".
Para los representantes sindicales, la propuesta de la empresa "no es ni una oferta" ya que es "muy de mínimos", por lo que los ánimos entre los trabajadores están "muy caldeados".
"La gente tiene mucho miedo, confía en la empresa y la empresa con esta oferta nos ha decepcionado mucho", ha indicado el presidente del comité, Juan Miguel González (UGT), en declaraciones a los medios este jueves en Santander antes de entrar a la reunión de mediación con la empresa en el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (ORECLA), convocada ante la huelga general indefinida prevista desde el lunes, 1 de junio.
Una reunión que González ha avanzado que va a ser "para nada", pues "no hay nada que hablar" y "no vamos a desconvocar la huelga" porque "no hay motivos". "Pensábamos que íbamos a avanzar algo más y que podríamos contemplar otro escenario, pero por ahora no", ha añadido.
Además, coincide este jueves con la última jornada de paros de dos horas por turno, a partir de las 11.00 horas.
En paralelo, la mesa negociadora vuelve a reunirse hoy y el comité espera que en esta caso sí "avance muchísimo la negociación". González no ha dado más detalles de la oferta trasladada por Nestlé, pero ha lamentado que "apenas se ha reducido el número de despidos" y que las condiciones económicas están "en los mínimos legales que marca el Estatuto de los Trabajadores".
El comité volverá a reunirse este viernes para valorar la nueva oferta que la dirección le traslade en esta jornada. Para la próxima semana hay nuevos encuentros previstos con la empresa, dentro de una negociación que terminará el próximo jueves 4 de junio.
En este sentido, González ha lamentado que han pasado 24 días desde que comenzó el proceso negociador y la oferta realizada es "muy baja". El sindicalista ha insistido en que "no se puede aceptar un despido indiscriminado" que afecta a más de 40 familias cuando se trata de una empresa que "da muchos beneficios" y que lo hace "dentro de un plan mundial" con el objetivo de "ganar dinero".
Además, ha advertido que los sindicatos temen que, "cuando una empresa empieza con un ERE, sigue con más, así que la preocupación es máxima entre los trabajadores".
El comité reclama que el recorte de plantilla que quiere aplicar la empresa se haga entre "la gente que se quiera ir, y que sea con dinero, porque hay dinero". "De ahí no nos vamos a mover", ha sentenciado González.