Cáritas Arciprestal Virgen Grande acompañó a 588 personas en Torrelavega en 2025

Cáritas Arciprestal Virgen Grande acompañó en Torrelavega a 588 personas pertenecientes a 353 hogares en 2025, ofreciendo un total de 1.576 respuestas y destinando 94.366 euros en ayudas. La cobertura de necesidades básicas de alimentación e higiene concentró la mayor parte de la inversión realizada, con una partida 58.306 euros, el 62% de la inversión.

La mayoría de las personas atendidas fueron mujeres (338 frente a 250 hombres), "una realidad que continúa mostrando que la exclusión social sigue teniendo rostro femenino".

Son datos de la Memoria 2025 de Cáritas, que constata además un cambio en la forma de acompañar. Aunque el número de personas atendidas se redujo un 6% y la inversión económica descendió un 9%, aumentaron un 2% las respuestas ofrecidas.

Según ha explicado Rufino Castañeda, voluntario de la entidad, "esto responde a una manera de acompañar más cercana y centrada en la persona, no únicamente en ayudas económicas, sino también en la escucha, la orientación y el acompañamiento personalizado".

En este sentido, ha destacado el trabajo de coordinación con las administraciones públicas para facilitar el acceso de las personas a sus derechos, aunque ha recordado que Cáritas continúa acompañando a quienes quedan fuera de los sistemas de protección, especialmente personas en situación administrativa irregular.

Por otra parte, la entidad ha alertado sobre nuevas situaciones de vulnerabilidad que crecen en la ciudad: personas con empleo que no logran llegar a fin de mes, situaciones de soledad no deseada entre mayores, jóvenes y personas migrantes, o el aumento de la exclusión residencial, entre otras.

Para responder a nuevas realidades, en 2025 se ha puesto en marcha un nuevo proyecto de acompañamiento en calle dirigido a personas sin hogar y se está impulsando otro orientado al acompañamiento de mujeres en contextos de prostitución.

CÁRITAS LANZA UNA CAMPAÑA DE DENUNCIA

En otro orden, Cáritas Arciprestal Virgen Grande se ha sumado a la campaña lanzada por Cáritas Diocesana de Santander para denunciar, una vez más, que las dificultades para acceder y mantener un espacio habitable digno continúan constituyendo uno de los principales factores de exclusión en Torrelavega.

Ante esta coyuntura, el año pasado la entidad destinó 27.012 euros al mantenimiento de la vivienda, con pagos de alquileres y suministros. "El problema de la vivienda está afectando cada vez a más familias. Nos encontramos con personas que, aun teniendo ingresos o trabajo, no consiguen acceder a un alquiler digno o destinan casi todos sus recursos a mantener una habitación", ha señalado Jesús Casanueva, sacerdote responsable de Cáritas Arciprestal Virgen Grande.

"Muchas personas ya no buscan una vivienda completa; ni siquiera consiguen acceder a una habitación en condiciones dignas. Estamos viendo familias compartiendo habitaciones y personas que destinan casi todos sus ingresos a espacios mínimos y precarios. Últimamente es habitual también que, si quieren empadronarse, se les exija un pago adicional en torno a los 150 euros", ha explicado el sacerdote.

Al respecto, ha detallado algunos de los condicionantes que complican el acceso a un recurso habitacional más allá de disponer o no de ingresos suficientes. "Tener rasgos o acento extranjero, discapacidad, menores a su cargo, no estar empadronado o carecer de contrato laboral convierten la búsqueda de alojamiento en una carrera de obstáculos muy difícil de salvar", ha denunciado.

Para sensibilizar a la sociedad sobre esta situación, Cáritas Diocesana de Santander ha puesto en marcha una campaña consistente en una serie de anuncios similares a los que presentan las agencias inmobiliarias, pero en los que se muestra la oferta real a la que tienen acceso las personas en situación de vulnerabilidad.

Descartado el alquiler de una vivienda por inaccesible, la campaña recoge, únicamente, ofertas habitacionales en pisos compartidos. Algunos de esos ejemplos reales de Torrelavega que se han incluido en la campaña son: una habitación sin ventana en un edificio sin ascensor por 320 euros al mes, una habitación por turnos con pago semanal por 520 euros al mes o un piso compartido con ocho personas y uso restringido de la cocina por 420 euros al mes.

Finalmente, Casanueva ha agradecido "el compromiso de tantas personas voluntarias, socios, donantes y comunidades parroquiales que hacen posible acompañar cada día a quienes más lo necesitan".

Actualmente, 54 personas voluntarias colaboran en las distintas Cáritas parroquiales del arciprestazgo, integradas en las parroquias de La Asunción, San José Obrero, Covadonga, Santa María de Barreda, San Pablo, Nuestra Señora de las Nieves y La Paz-Santos Justo y Pastor.