La Asociación en Defensa de El Sardinero ha denunciado la acumulación de proyectos "inconclusos" en este barrio, así como el impacto que tienen en la calidad de vida de los vecinos, y ha lamentado "la falta de previsión" del Ayuntamiento (PP) de cara a la temperada estival.
"El verano no espera", han aseverado este lunes en un comunicado, en el que han exigido un plan, fechas y "respeto para todos".
En este sentido, han apuntado a que están "hartos" de que el barrio, el "más emblemático" de Santander, "parezca una obra en perpetuo movimiento, con ruido, polvo, molestias y una calidad de vida cada vez más deteriorada". A lo que han sumado que los turistas "no entienden de plazos municipales ni de motivos técnicos".
De este modo, el colectivo ha enumerado proyectos como el de la remodelación de Los Campos de Sport; la demolición del Hotel París; el apuntalamiento de los bajos del Rhin, "símbolo de la lentitud municipal"; las obras de los Jardines de Piquío; el deterioro de los galeones de Vital Alsar, "apuntalados pero no restaurados", y el abandono de La Horarada, "un monumento a la dejadez".
Y han continuado con las nuevas obras de semipeatonalización de La Madgalena, "nuevas molestias"; los animales del zoo que "siguen esperando"; y la ubicación de las ferias, "el gran anuncio que se quedó en el aire".
"Los vecinos estamos hasta el gorro de tanto ruido, tanto polvo y tanta falta de coordinación entre proyectos", han afirmado a la vez que han lamentado vivir soportando "día sí y día también, martillos neumáticos, camiones y polvo sin que nadie controle horarios ni mida el impacto acústico". "Esto no es progreso, es falta de respeto".
Así las cosas, desde la asociación han lanzado varias preguntas para el equipo de Gobierno de Gema Igual, entre las que están qué obras van a estar terminadas para este verano, si Piquío estará cerrado en julio, si La Magdalena estará convertida en una zanja o seguirán soportando el ruido de obras.