Las familias de los seis jóvenes fallecidos el pasado 3 de marzo en El Bocal, en Santander, y la única superviviente de la tragedia ya están personadas en la causa judicial abierta con motivo de este suceso, según ha podido saber Europa Press por fuentes judiciales.
También lo están el Ayuntamiento de Santander, como posible responsable civil, y la por ahora única investigada: la policía local que atendió un día antes del suceso la llamada de alerta del 112 y no gestionó la incidencia, que tendrá que declarar el 27 de marzo.
La causa está siendo instruida por la titular de la Plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santander, que dirige la investigación.
Por otra parte, la operadora del 112 que la víspera del accidente recibió la llamada de un ciudadano de la zona alertando del mal estado de la pasarela -llamada que trasladó a la Policía Local- deberá comparecer ante la jueza, junto a más testigos y también el día 27, acompañada de un abogado, por si tras su testimonio pasa a ser investigada.
Y la Demarcación de Costas, que, dentro del proyecto de la senda costera, ejecutó la pasarela que colapsó, haciendo caer al mar y a la roca a los siete jóvenes, está a expensas de que los servicios jurídicos de este organismo público -es decir, la Abogacía del Estado- considere si procede o no la personación del Ministerio para la Transición Ecológica.
Los seis fallecidos en El Bocal, cinco chicos y una chica, tenían entre 19 y 22 años. Tres procedían del País Vasco, una de Almería, otra de Guadalajara y la restante era cántabra, vecina de Igollo de Camargo.
Por su parte, la única superviviente de la tragedia es Ainara R.V, de 19 años y vecina de Elvillar (Álava), que resultó herida grave y tuvo que ser ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Traumatología del Hospital Valdecilla.