El acusado de matar a su madre dice que no lo recuerda y que su mente "no estaba bien": "Tengo un bloqueo total"

La fiscal remarca que ha cambiado su versión de los hechos porque "el quid de la cuestión" para hacer ver que estaba "desorientado"

El acusado de matar a su madre de 80 años en octubre de 2021 en su domicilio de Santander ha dicho que no recuerda haberlo hecho y lo ha achacado a los problemas mentales que padece, por los que solo tiene "falsos recuerdos" de lo ocurrido que no sabe si son reales o no.

"Tengo un bloqueo total tremendo", ha sostenido en el juicio iniciado contra él este lunes en la Audiencia Provincial de Cantabria, en el que ha añadido también que "muchísimas veces" confunde la realidad con sus pensamientos. "Mi mente no estaba bien en esos momentos. Pueden ser falsos recuerdos", ha manifestado.

Aunque se ha mostrado confuso en torno al momento de la agresión, sí ha relatado que tuvo una discusión con su madre y que posteriormente rompió las ventanas de la cocina y metió la ropa en la lavadora porque "se sentía sucio".

Pero ha asegurado que no recuerda, como recoge el escrito de acusación, se abalanzara sobre su madre, con osteoporosis por la edad, y tras quedar en el suelo boca abajo le golpeara con varios objetos en varias partes del cuerpo, aunque sí le viene un recuerdo de ella tumbada con los brazos hacia arriba --según el escrito se los rompió al apoyarse para frenar la caída--.

Tampoco se acuerda de si le dio siete mordiscos en la espalda y uno en la oreja hasta arrancarle una parte, pero sí de que "tenía pelos" por la boca, y de un comentario que hizo uno de los policías que fue a su casa: "Joder con el bocado que le ha pegado".

También ha dicho que es consciente de que empezó a discutir con su madre y se dijeron "de todo". El enfrentamiento, según ha relatado, empezó después de que él llegara al domicilio tras fumarse "unos canutos" con unos amigos en una asociación cannábica y sintiera un ambiente "extraño" en casa. "No me sentía bien, no sabía lo que estaba pasando. Sentía mucha oscuridad y mucho frío". "Fui al salón, encendí la luz y vi que estaba diferente a cuando era pequeño".

Y es que, por sus problemas psiquiátricos, se ve a sí mismo "como un niño". "Me veo de pie y pienso: ¡cuánto he crecido!, y luego me doy cuenta de que soy un adulto", ha explicado tras enumerar su paso por varios psiquiatras a lo largo de su vida, desde que iba "a EGB".

El hombre, que se enfrenta a 23 años de prisión por asesinato con alevosía y ensañamiento, con la concurrencia de la circunstancia agravante de parentesco, será juzgado por un jurado popular, por lo que el juicio ha arrancado con las explicaciones de la fiscal y los abogados de ambas partes hacia sus integrantes.

Fiscalía, acusación particular -que ejerce el hermano del procesado- y defensa han coincidido en que, dado que las pruebas ya reflejan que el hombre mató a su madre y él no lo niega, el "quid de la cuestión" en este caso es saber si lo hizo voluntariamente y en plenas facultades, o si por el contrario su comportamiento fue fruto de una anomalía psíquica.

CAMBIO DE VERSIÓN

Es por ello que la fiscal, Carolina Santos, ha llamado la atención sobre el cambio de versión por parte del acusado respecto a las declaraciones que hizo en fase de instrucción, cuando sí "relató con precisión la agresión". Frente a ello, hoy ha dicho que no recuerda nada y por primera vez que no reconocía su salón cuando llegó a casa "dando a entender desorientación", así como que fumaron "cuatro canutos" entre tres personas cuando primero manifestó que uno o "ha añadido insultos de su madre que ni mencionó".

En este sentido, el acusado ha dicho que no tenía "ninguna relación" con su madre y con su hermano a pesar de que convivía en su domicilio de la calle Calvo Sotelo y dependía económicamente de ellos, por lo que tenía constantes discusiones porque "le maltrataban" y le proferían a diario insultos como "hijo de puta", "mal hijo", "desagradecido" o "puto drogadicto".

Incluso ha contado que un hombre "le violó" en su casa y su madre y su hermano eran conscientes, pero le dijeron que "es lo que se merece" y que "aprendiera a defenderse". Acto seguido, a preguntas de su abogado ha reconocido que confunde la realidad con su imaginación. "Estoy tan mal psiquiátricamente -me estoy recuperando- que a veces no sé lo que es verdad y lo que es mentira". "Siempre seré una persona con problemas psiquiátricos, puedo tener una vida normalizada pero siempre tendré que ir a centros", ha reconocido.

Por ello, su abogado ha tratado de convencer al jurado de que "realmente no es un asesino", por lo que solicita la libre absolución argumentando que cometió los hechos como consecuencia de "un trastorno mental muy grave" que padecía y "estando en ese momento claramente anuladas sus facultades".

Mientras, Fiscalía y acusación han avanzado que el informe de los forenses -que declararán el miércoles- apunta a que era consciente de que con la "brutal paliza" que le estaba dando a su madre le podía causar la muerte. Por ello, la fiscal pide 23 años de prisión y la acusación particular 25, además de prohibición de comunicar y acercarse al hermano con el que convivía durante otros 25 y una indemnización de 170.000 euros para sus dos hermanos.

UN "BROTE"

Tras el acusado, en la sesión de hoy también ha testificado una pareja que reside en el mismo edificio, que han contado que oyeron ruidos y golpes cuando se rompieron los cristales y llamaron a su puerta, pero aunque dijo que iba a abrir, no lo hizo. En ese momento pensaron que el hombre estaba teniendo "un brote" e intentaron tranquilizarle, pues "no decía palabras coherentes" y tenía sangre y la cara "desencajada".

"No tenía pinta de estar muy cuerdo", han dicho tras señalar que desde su piso no escuchaban habitualmente discusiones con su madre y que no tenía problemas con los vecinos, con los que mantenía una relación "cordial". "Tenía épocas en las que estaba más callado y otras veces era súper amable".

El juicio continuará mañana con la declaración de más testigos y se prologará hasta el viernes 27.

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