Cabezón de la Sal cerró el 2025 con una tasa de criminalidad de 27,8 delitos por cada 1.000 habitantes, un 3,78 por ciento inferior a la del año anterior y 15,3 puntos por debajo de la de Cantabria.
En ese descenso global influyeron los delitos contra las personas, los graves y menos graves de lesiones y riñas tumultuarias, que se redujeron a la mitad, mientras que los cometidos contra la libertad e indemnidad sexual bajaron un 60%.
Aunque en menor medida, también cayeron los hurtos, un 2,7%. Y, en términos generales, los delitos correspondientes a la criminalidad convencional se redujeron un 3,78% y los relacionados con la cibercriminalidad un 3,51%.
Estos y otros datos se han analizado este martes en la Junta Local de Seguridad, presidida por el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, y el alcalde de Cabezón de la Sal, Víctor Reinoso.
En el encuentro, celebrado en el Ayuntamiento y del que informa la Delegación, han participado el jefe de la Guardia Civil en Cantabria, el coronel Jorge Bodelón, otros mandos del Cuerpo, representantes de la Policía Local y la jefa de la Unidad de Coordinación de Violencia sobre la Mujer de la Delegación, Diana Mirones.
Tanto Casares como Reinoso han valorado la colaboración y coordinación entre la Guardia Civil y la Policía Local en Cabezón de la Sal, un trabajo que en palabras del delegado se traduce en los "buenos resultados" de seguridad que se están registrando en el municipio.