El consejero de Industria y Empleo de Cantabria, Eduardo Arasti, ha negado "engaño" del Gobierno regional respecto al proyecto Altamira y ha dicho que este centro de datos, que prevé una inversión privada de 3.600 millones de euros y la generación de miles de empleo, "solo" necesita la autorización del Ejecutivo central para conectarse a la red eléctrica. Si la obtiene, se hará "con rapidez", pero si no, la actuación se irá a "otro país", ha alertado.
Se trata, según ha defendido, de un proyecto "muy maduro", ya que incluso una filial del grupo promotor compró por 9,5 millones de euros los terrenos para la primera fase de desarrollo del campus tecnológico incluso sin tener esa autorización administrativa, lo que supone "un paso muy importante".
Así, de obtener dicha autorización, que depende del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Democrático, el proyecto se llevará a cabo "con rapidez", pero en caso contrario se acometerá "en otro país", ha avisado Arasti.
El también titular de Innovación y Comercio del PP se ha preguntado "¿dónde está el engaño?" en torno a esta actuación en una rueda de prensa convocada tras las críticas de la oposición en el Pleno del Parlamento del lunes, en el que PRC, PSOE y Vox exigieron al Gobierno regional que presente en dos meses toda la documentación.
El 'popular' ha lamentado las "dudas" que, según ha dicho, sembraron esos partidos, especialmente el regionalista, en torno a un proyecto "imbatible". En este sentido, ha destacado que prevé la mayor inversión privada en la historia de la comunidad autónoma, equivalente a la de 60 estaciones intermodales de La Pasiega o a una cuarta parte del PIB regional, ha comparado, así como la creación de más de 1.500 empleos durante el desarrollo del proyecto y más de 1.450 en la etapa operativa.
En su comparecencia ante los medios, en la que ha desgranado las ventajas competitivas de este centro de datos y las ha equiparado al construido por el Banco Santander en Medio Cudeyo, se ha quejado de que los grupos de la oposición han pedido "muchísima" información al Gobierno regional pero se han "olvidado" del "único dato imprescindible" y el "más relevante", y que compete además a la administración estatal: si el MITECO va a autorizar o no la conexión a la red eléctrica.
En este sentido, el consejero cántabro se ha mostrado "optimista" ya que no ve "ni una sola razón" para que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no apoye esta actuación, que "trasciende a Cantabria" y es "un proyecto de país". Como ha indicado, precisa una potencia de 500 megawatios de los 3.800 contemplados para centros de datos de toda España.
En opinión de Arasti, "ningún gobierno en su sano juicio" diría "no" a un proyecto así, por lo que cree que debe ser apoyado por la administración central, "sea del color que sea", en la actualidad PSOE-Sumar. Así, espera y desea que Altamira obtenga el respaldo de esta coalición para no "perder tiempo" ni "demorar" la inversión y el empleo previstos, aunque ha recordado que "los gobiernos cambian".
En este sentido, tras insistir en que "la primera opción" es que el centro de datos se materialice "lo más rápido posible", ha apuntado que ante una eventual falta de respaldo por parte del actual Ejecutivo habría que acudir a un plan "B, C ó D", como ha comentado.
MUCHOS DESPACHOS
Al hilo, Arasti ha indicado que con motivo de este proyecto ha acudido a "muchos despachos", no todos en La Moncloa, y de entre todas la reuniones ha citado dos mantenidas con Beatriz Corredor, presidenta del grupo Red Eléctrica de España, a la que según ha dicho, y haciendo un símil con una convocatoria pública de empleo, trasladó que solo quieren que les dejen presentarse a la "oposición", pues están convencidos de que la "ganan" al considerar "imposible" que haya candidatos "mejores" que el proyecto Altamira.
El consejero de Industria y Empleo ha admitido a preguntas de los periodistas que también ha hablado con el delegado del Gobierno en Cantabria y líder regional del PSOE, Pedro Casares, aunque no ha dado muchos detalles del contenido de las conversaciones mantenidas.
En este punto, se ha referido a la regulación estatal de las condiciones que han de cumplir los centros de datos, algo que según ha dicho aumenta su "optimismo" pues Altamira "es tan bueno que esto le beneficia".
Por todo lo anterior, Arasti confía en obtener el respaldo del Gobierno central y la autorización para la conexión eléctrica que precisa el proyecto cántabro del que, además, ha aclarado a la oposición que si anunció que la previsión era que las obras comenzasen este 2026 fue porque se preveía igualmente que el nuevo mapa de la red de transporte de energía eléctrica estuviera en 2025 y no ha sido así.