miércoles. 07.12.2022

El cierre de hoteles y restaurantes provocado por la crisis de la Covid-19 afectó especialmente a pequeñas pesquerías costeras y embarcaciones en busca de especies de alto valor, mientras que la pesca orientada a los mercados de exportación también sufrió un duro golpe, según un informe publicado este miércoles por la Comisión Europea.

Bruselas ha lanzado una consulta pública con la que inicia los debates sobre las posibilidades de pesca en el océano Atlántico y el mar del Norte para 2021, el primer año sin Reino Unido si el Brexit se produce como está previsto con el cambio de año.

Las autoridades europeas han publicado también el informe anual sobre el estado del sector pesquero en el que remarcan que las proyecciones sobre el rendimiento en 2020 son "altamente inciertas" por los "efectos combinados" que suponen la caída de la demanda y la disrupción de las cadenas de suministro provocadas por la crisis del coronavirus.

"Las primeras indicaciones sugieren que el sector pesquero ha sido inicialmente golpeado con dureza por la disrupción del mercado causado por la pandemia de Covid-19, a medida que la demanda ha experimentado una caída repentina", señala el texto, que, sin embargo, apunta a una cierta mejora desde mediados de abril.

El descenso de la demanda y la posterior reducción de los precios obligó a muchas embarcaciones a abandonar la actividad, prosigue el documento. En particular, el cierre de hoteles, restaurantes y cafeterías "afectó a segmentos de flota que se centran en especies de alto valor y a pequeñas pesquerías costeras". "Además, fueron muy golpeadas las embarcaciones que dependen de los mercados de exportación", añade.

El informe del Ejecutivo comunitario ha recogido "alta volatilidad" en los precios en subastas en España, Francia, Países Bajos y Dinamarca, pero en general se han terminado estabilizando en un nivel inferior al periodo anterior al confinamiento.

UN BENEFICIO DE 1.400 MILLONES EN 2018

El documento recoge datos económicos actualizados hasta 2018, año en el que la flota europea registró un beneficio neto de 1.400 millones de euros, un "nivel de rentabilidad que representa una gran mejora" con respecto a 2008, cuando la flota comunitaria solo era rentable de forma "marginal".

Según Bruselas, las mejoras "continuadas" en este ámnito se deben "principalmente" al mejor estado de la biomasa del algunos de los 'stocks' más importantes, a unos precios medios más altos y a precios "bajos" de los combustibles.

Los datos de 2019 apuntan, por su parte, a un mantenimiento del "nivel general de rentabilidad" del sector pesquero comunitario, aunque las pesquerías del Mediterráneo, el Báltico y el Mar Negro registran los menores niveles de beneficios y rentabilidad.

Más allá de esta cifras, el número de embarcaciones europeas continuó con el descenso observado durante los últimos años. En diciembre de 2019 la flota comunitaria contaba con 81.279 buques, lo que supone una reducción de 365 embarcaciones en comparación con el año precedente.

También ha seguido cayendo el empleo en el sector pesquero medido en unidades equivalentes a tiempo completo, que han caído una media de 1,2% desde 2008, en línea con la reducción de la capacidad de la flota. Sin embargo, el salario promedio por unidad de trabajo a tiempo completo ha crecido un 2,5% al año.

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La pesca de especies de alto valor y las pequeñas embarcaciones costeras, principales...
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