El precio de la luz subirá este jueves un 24%, hasta 104,88 euros, el más alto desde el 2 de mayo

El precio promedio de la luz para los clientes de tarifa regulada vinculados al mercado mayorista subirá este jueves un 24,07% respecto a este miércoles, hasta los 104,88 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone el precio más alto desde el pasado 2 de mayo.

Por franjas horarias, el precio mínimo, de 90 euros/MWh, se dará entre las 13.00 y las 15.00 horas, mientras que el precio máximo se ha registrado entre las 22.00 y 23.00 horas, con 146,80 euros/MWh.

A este precio medio del 'pool' se sumaría la compensación a las gasistas, que tiene que ser abonada por los consumidores beneficiarios de la medida, los consumidores de la tarifa regulada (PVPC) o los que, a pesar de estar en el mercado libre, tienen una tarifa indexada, pero que se sitúa nuevamente en 0 euros/MWh, situación que se repite desde el pasado 27 de febrero.

La denominada 'excepción ibérica' se ha extendido hasta el próximo 31 de diciembre, tras el acuerdo alcanzado por España y Portugal con la Comisión Europea. Así, se prolonga siete meses, hasta final de este año, y no se excluye que pueda prolongarse más tiempo si dicho marco también se prolonga.

En concreto, el acuerdo no solamente representa una extensión de la excepción ibérica que ya se aplicaba, sino que implica algunos ajustes para acomodarlo, como la referencia de precios, que hasta ahora se incrementaba en cinco euros al mes, y ahora será más suave.

En el acuerdo original, el citado precio de referencia para el gas tenía un valor medio de 48,8 euros/MWh: era de 40 euros/MWh durante seis meses, elevándose 5 euros/MWh cada mes a partir de entonces. Ahora, se incrementará en 1,1 euros/MWh desde el pasado mes de abril, para concluir en 65 euros/MWh.

Actualmente, el mecanismo lleva sin tener efecto sobre los procesos de casación marginal en los mercados mayoristas desde finales de febrero, debido al descenso del precio del gas natural por debajo de los umbrales fijados para su aplicación, pero, en caso necesario, la prórroga permitirá mantener un precio razonable, no tan dependiente de la evolución del gas natural.