El Ayuntamiento de Reinosa ha retomado los trabajos para la actualización del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), cuya revisión llevaba cuatro años sin avances.
Según ha informado el Consistorio en nota de prensa, la revisión del PGOU fue contratada en el año 2017 con el objetivo de actualizar el planeamiento urbanístico e incorporar las modificaciones producidas en los últimos años. Sin embargo, los trabajos avanzaron hasta 2022, la última reunión mantenida con el equipo redactor tuvo lugar en 2021 y, desde entonces, el proceso había quedado "paralizado".
El alcalde, Sergio Balbontín, ha mantenido recientemente una reunión de trabajo con responsables técnicos y con el equipo redactor para reactivar el proceso y avanzar en la actualización definitiva del documento, ya que considera que disponer de un PGOU adaptado a la normativa actual es "una necesidad para el presente y el futuro de Reinosa".
En este sentido, ha explicado que el Plan debe adecuarse a la legislación urbanística vigente en Cantabria, especialmente a la Ley del Suelo y Ordenación Territorial de Cantabria, así como a otras normativas sectoriales y medioambientales incorporadas en los últimos años, entre ellas las relacionadas con la planificación hidrológica.
"El urbanismo, las necesidades de los municipios y la propia legislación evolucionan constantemente. Por eso es fundamental contar con un planeamiento actualizado que aporte seguridad jurídica, ordenación coherente y herramientas útiles para el bienestar de los ciudadanos", ha señalado el regidor.
El alcalde ha reconocido además que "resulta una absoluta irresponsabilidad que una herramienta estratégica para el futuro urbanístico, residencial e industrial de Reinosa haya permanecido sin avances durante los últimos años", insistiendo en que "un Ayuntamiento no puede permitirse mantener paralizados instrumentos esenciales para la planificación y el desarrollo de la ciudad".
Desde el Consistorio se destaca además que la actualización del PGOU permitirá adaptar la clasificación y regulación de los distintos tipos de suelo, lo que facilitará una gestión urbanística "más clara, eficaz y ajustada a la realidad actual del municipio".