Un estudio desarrollado por un equipo multidisciplinar de geólogos e historiadores de las Universidades de Cantabria y Salamanca revela que el Jamuz (León) fue la puerta a la explotación a gran escala del oro en época romana.
La revista Journal of Archaeological Science: Reports ha publicado el estudio donde se recogen estas conclusiones, titulado 'Gold-bearing Plio-Quaternary deposits: Insights from airborne LiDAR technology into the landscape evolution during the early Roman mining works in north-west Spain'.
Según ha informado la UC, este trabajo revela la presencia de un complejo minero de época romana que marcó el inicio de la explotación sistemática de depósitos auríferos en el noroeste español.
Sin embargo, según los investigadores, la baja ley de oro que presentan los depósitos prospectados (32 mg/m3), junto con la enorme dispersión y pequeño tamaño de las explotaciones del suroeste leonés, sugiere que éstas no comenzaron en La Valduerna, sino en el Jamuz.
Esta conclusión se desprende a partir de pequeñas prospecciones que dirigieron la búsqueda hacia las zonas altas de los valles próximos (Eria y Valduerna), donde las explotaciones adquieren una entidad importante, considerando este complejo aurífero como uno de los más importantes de Europa en época romana.
La ausencia de fuentes de información de tipo epigráfico y arqueológico, principalmente, impide a los investigadores reconstruir el paisaje minero en muchas zonas del noroeste ibérico. Sin embargo, gracias al estudio integrado de nuevas tecnologías y las características geológicas del entorno, los geólogos están proporcionando nuevos avances en el conocimiento de la minería aurífera romana.
El uso de LiDAR aerotransportado permitió a los científicos identificar la localización de antiguas minas, sobre las que se llegaron a prospectar hasta 300 kilogramos de sedimento para la extracción de oro a la batea. El estudio se completó con la cartografía geomorfológica, que permitió identificar la transformación del paisaje como consecuencia de las labores mineras.
El estudio destaca la importancia de los depósitos de conglomerados, denominados rañas, en los que se acumula el oro. Estos depósitos se extienden por el borde montañoso de la Sierra del Teleno, ocupando grandes extensiones y a cotas bajas.
Debido a su gran extensión y a la ausencia de ríos importantes de donde extraer suficiente agua para las labores mineras, el método utilizado por los romanos para la extracción aurífera consistió en el desarrollo de un sistema consistente en el uso de grandes estanques para el acopio de agua y canales que suministraban el líquido elemento a las explotaciones. Un método diferente al utilizado en las zonas elevadas, donde los canales adquirían una mayor relevancia.