Unicamente el diputado del Grupo Mixto Juan Ramón Carrancio ha apoyado la propuesta, si bien ha reprochado al PP que cuando gobiernan suben los impuestos y cuando vuelven a la oposición vuelven a pedir que se bajen. En la misma línea han ido las críticas del PRC, PSOE, Cs y Podemos.
Socialistas y regionalistas han dicho que el PP "no tiene credibilidad" para hablar de impuestos porque el Gobierno de Rajoy y el de Ignacio Diego en Cantabria "subieron todos" e incluso crearon algunos nuevos como el de las energías renovables, y han defendido una fiscalidad progresiva que baje los impuestos a los que menos ganan.
La portavoz del PP y exconsejera de Economía, Cristina Mazas, les ha replicado que el Gobierno PRC-PSOE no ha introducido "ni una sola rebaja" en el IRPF para los que ganan menos dinero. "Eso no es progresividad", ha criticado, a la vez que ha reiterado que la subida del impuesto a la compraventa de viviendas de segunda mano y coches usados grava a todos por igual.
Por su parte, el portavoz de Cs, Rubén Gómez, ha vuelto a decir al Gobierno que si quiere negociar los presupuestos de 2019 con esta formación tiene que haber bajada de impuestos. "Si quieren dejarse llevar por los populistas y anarcorevolucionarios de Podemos, ustedes verán, siempre y cuando la versión rococó de Pedro Sánchez en Cantabria se lo permita", ha apostillado.
Por último, el portavoz de Podemos, José Ramón Blanco, ha dicho que oponerse a cualquier subida de impuestos del Gobierno central supone oponerse a subir el IRPF a quienes ganan más de 10.000 euros y "recaudar menos para, en definitiva, ayudar a los de arriba y seguir pisoteando a los de abajo".