El genoma de referencia de una vaca lechera de raza 'Holstein' -o frisona, conocida popularmente como 'vaca pinta' por sus manchas blancas y negras- ha sido secuenciado por primera vez.
Este hito, a cargo de investigadores de Zoetis, permitirá mejorar la "salud, bienestar y productividad" de los rebaños, impulsando la "eficiencia, sostenibilidad y rentabilidad" del sector vacuno lechero, según la empresa, especializada en innovación en salud animal.
En un comunicado, en el que informa de este logro, recuerda que hasta ahora la industria láctea tenía como referencia para el ganado vacuno de leche el genoma de una vaca de carne (L1 Dominette 01449), concretamente un animal de raza 'Hereford' nacido en Montana, que fue secuenciado en 2009, que si bien ha pilotado toda una era de la genética, resultaba insuficiente para explicar la diferenciación genética completa de una especie.
Ahora, expertos de Zoetis han sido capaces de secuenciar por primera vez el genoma completo de una vaca de producción lechera, concretamente de raza Holstein, mayoritaria en Cantabria, y comparan este avance con el anterior, que supone "como pasar de la televisión analógica a una de alta definición".
El hallazgo constituye una nueva referencia para los genetistas, que podrán ahora 'mapear' regiones del AND de estos animales directamente implicadas en la aparición de enfermedades, mejorando, por tanto, a través de la selección genética, la salud, el bienestar y la productividad de los rebaños en todo el mundo.
"Un hito científico que promoverá sin duda el avance de la industria lechera a nivel mundial", aseguran desde la empresa, que para descifrar dicho genoma ha empleado varias tecnologías de última generación y tres plataformas distintas de secuenciación. Esto ha permitido ordenar el AND del animal de la forma "más precisa posible".
Así, a partir de ahora se podrá identificar de forma más ágil y sencilla los genes implicados en el desarrollo de patologías, los relacionados con la capacidad productiva de los animales y aquellos que, de una manera u otra, impiden la progresión de la industria láctea.
Con este hallazgo, resaltan, se consigue una "mejor disposición" para poder ayudar a vencer enfermedades de vacas lecheras, algunas importantes y con "impacto" en todo el rebaño, como la mamitis, la neumonía o las cojeras.
En la práctica, también permitirá a los productores de vacuno de leche identificar, mediante sencillos test genéticos en la propia explotación, aquellas hembras de mayor potencial para contribuir a los objetivos de salud y rentabilidad de sus rebaños.