La consejera de Sanidad, Luisa Real, ha calificado el abordaje integrador de los problemas de salud mental y, en concreto, el del trastorno límite de la personalidad, como "un auténtico reto" tanto para los profesionales como para los planificadores sanitarios.
Según Real, es necesario poner en marcha intervenciones psicoterapéuticas complejas y altamente especializadas, combinadas con otros enfoques farmacológicos y sociales, que hagan frente a las elevadas y crecientes tasas de prevalencia, su manifestación en grupos cada vez más jóvenes y los recursos asistenciales ambulatorios, hospitalarios y residenciales que requieren.
También ha destacado el papel relevante de la formación de los profesionales y de la implantación de protocolos asistenciales, según un modelo de intervención y tratamiento eficaz, moderno e integrador para los trastornos de personalidad, que sea a la vez satisfactorio para los pacientes y sus familias.
La consejera ha realizado estas reflexiones durante su intervención en la presentación, en el Colegio de Médicos de Cantabria, de la monografía sobre el 'Abordaje integrador del trastorno límite de la personalidad', obra coordinada por los profesionales de psiquiatría Carlos Mirapiex, Javier Vázquez, Andrés Gómez y Jesús Artal, estos tres últimos del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV).
Para Real, este manual sobre la intervención integrada de los trastornos de personalidad es "el resultado del esfuerzo de expertos de reconocido prestigio nacional e internacional" y constituye un "excelente" punto de partida para la formación y la asistencia, que responde no sólo a los requerimientos del rigor científico, sino también al compromiso humano y profesional con las personas que padecen un trastorno de la personalidad.
Los autores, 29 expertos en la materia, dan forma a un volumen que profundiza en "uno de los principales problemas de salud pública de nuestra población" y, en muchos aspectos, con mayor repercusión que otras "enfermedades somáticas graves" como el cáncer o las patologías cardiovasculares, como es el trastorno límite de la personalidad.
Tal es así, ha recordado la consejera, que, entre los problemas de salud mental, los trastornos de la personalidad representan entre un 10 y 13% de los pacientes y, en el caso concreto del trastorno límite de la personalidad, la prevalencia está en torno al 2%, cifra que aumenta claramente si se aplican umbrales más bajos en la presencia de síntomas.
De hecho, la Consejería de Sanidad considera los problemas de salud mental como área prioritaria de actuación para que las personas que los padecen reciban atención "en las mismas condiciones de calidad, seguridad, confort y accesibilidad que las que se prestan a cualquier otro problema de salud" e independientemente de donde residan.
Por último, Real se ha referido a la importante labor de los profesionales que trabajan en las áreas de salud mental "por su compromiso con la mejora de la salud y la eliminación del estigma que, por desgracia, todavía sufren estos pacientes".