Profesionales de Enfermería se forman en la Universidad de Cantabria (UC) sobre cómo interpretar un electrocardiograma en la práctica clínica. Y es que los enfermeros de Atención Primaria y Especializada interpretan una media de entre 5 y 20 electrocardiogramas (ECG) al día.
Una cifra que aumenta en los servicios de urgencias por las situaciones urgentes que se generan, como el dolor torácico, mareos, intoxicaciones, pérdida de consciencia, y muchos síntomas más que pueden traducirse en infarto de miocardio y arritmias, con el riesgo vital que ello conlleva.
Así lo ha recordado esta mañana Ana Rosa Alconera Camarero, profesora titular de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Cantabria y directora del Curso de Extensión Universitaria 'Claves para interpretar un electrocardiograma en la práctica clínica' que se desarrolla estos días en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Minas y Energía de Torrelavega, con la colaboración del Colegio de Enfermería de Cantabria y el Ayuntamiento de la localidad.
El objetivo principal del curso, dirigido a estudiantes y profesionales de Enfermería, es adquirir conocimientos y habilidades básicas que permitan identificar en un registro electrocardiográfico las principales alteraciones y situaciones de gravedad que pueden poner en peligro la vida de un paciente en la práctica clínica habitual, actuando, previniendo y colaborando con otros profesionales en cada situación.
"El electrocardiograma (ECG) registra la actividad eléctrica del corazón. La rentabilidad diagnóstica, la inocuidad y el escaso coste de esta técnica, han hecho que el ECG sea un elemento básico en el estudio cardiovascular de cualquier paciente, cardiópata o no", ha señalado la profesora Ana Rosa Alconera.
Con una duración de 20 horas, se trata de las primeras actividades del año en la sede de Torrelavega.