lunes 23/5/22

“Las mascarillas han sido muy útiles para disminuir la exposición a alérgenos de exterior, como los pólenes o algunos hongos”

El alergólogo Miguel Añó analiza la realidad de las alergias en Cantabria tras dos años de pandemia y la obligatoriedad del uso de mascarillas

MIGUEL AÑO GARCIA. 2

El doctor Miguel Añó nació en León donde se educó durante su infancia y adolescencia, pero a los 18 años, por razones de agrupación familiar con sus dos hermanos mayores, vino a Santander a estudiar Medicina y en esta ciudad le ocurrió, según sus palabras, “lo mejor que me ha pasado en la vida: conocer a mi mujer y tener tres hijos cántabros”. 

Tras acabar Medicina, fue a la Clínica Universitaria de Navarra para especializarse, durante cinco años, en Alergología Clínica. Allí aprendió a trabajar duro, con constancia, de forma minuciosa y “teniendo en cuenta que uno no diagnostica lo que tiene en mente”. Al terminar la especialidad, volvió a Cantabria y con la ayuda de su mujer comenzó a trabajar abriendo consultas en Santander, Torrelavega, Castro Urdiales y posteriormente en Reinosa, donde también ejerció durante algunos años. En la actualidad, cuenta con tres de las cuatro consultas en las que apenas tiene horas libres para sus pacientes porque es uno de los alergólogos más demandados en Cantabria.   

-Estamos en el peor momento del año para las alergias pero aún usamos mascarillas en interiores y en muchos casos también en el exterior ¿ha beneficiado a los alérgicos su uso?

Indudablemente sí. Sabiendo que la principal causa de descompensación del paciente asmático son las infecciones respiratorias, y más cuando hay una alergia de base. Hemos observado un claro descenso de las agudizaciones de las enfermedades de base, como puede ser el asma bronquial o de la dermatitis atópica o de la rinitis. Las mascarillas han sido muy útiles para disminuir la exposición a alérgenos de exterior, como los pólenes o algunos hongos; no tanto para los de interior, como los ácaros, que como sabéis son los más frecuentes en nuestra área y están todo el año aumentando en marzo y abril, así como desde septiembre hasta octubre.

-En esta primavera, ¿Cuál es la situación general de las alergias en Cantabria?

Ha comenzado de forma suave y se va incrementando con los días calurosos pero hemos tenido suerte con la lluvia y el frío de los días anteriores, en adelante los calores de esta semana santa han favorecido, junto con las lluvias almacenadas, que germinen muchas gramíneas, y la acumulación de partículas en los días ventosos hacen de las suyas para los pacientes alérgicos. Va a ser determinante nuestra climatología característica para sobrellevar esta primavera. En Santander va a ser, sin duda, más llevadero, pero en cuanto salgamos a la periferia nos encontraremos niveles más altos de pólenes y más todavía si hablamos de zonas rurales o de pueblos dormitorio.

-Cada vez oímos más casos de alergias a algunos componentes de los alimentos ¿han aumentado?

Sí, vemos un aumento en la clínica diaria y, por otro lado, el mayor conocimiento de la alergia respecto a los panalérgenos, como las LTP, las profilinas, las cupinas, las polcalcinas (proteínas comunes en pólenes y alimentos) nos hacen sospechar y encontrar con más facilidad cuadros de alergias alimentarias e incluso con reactividad cruzada. Aquí se llevan la palma las frutas y las hortalizas. 

-Y la contaminación ¿influye más en las alergias que antes?

Claramente sí, pero no en Cantabria, donde la pureza del aire es alta, no hay más que alejarse un par de kilómetros a cualquier zona boscosa para encontrarlos el líquen, que es un buen marcador de falta de contaminación. La contaminación potencia el poder agresivo de las partículas de polen como se ha demostrado en distintos estudios.

-Y ¿sigue habiendo alergias de difícil detección y diagnóstico?

Cada vez más. No olvidemos que cuanto más sabemos más dudas surgen. Pretendemos no hablar de alergia al polvo o a la humedad, tratamos de localizar la fracción molecular responsable para poder hacer un tratamiento de la causa modificando, incluso, el sistema inmunológico para que no responda. También tenemos muchos cuadros de reactividad cruzada pólenes-frutas,  carnes con epitelios o picadura de garrapata con carnes rojas, por citar los más conocidos. Además, tras ir descubriendo los panalérgenos como las LTP, las profilinas, las proteínas de almacenamiento...., se ha complicado un poquito más la situación. 

-Por último, ¿están evolucionando los tratamientos para evitar los efectos de alergias que pueden derivar en patologías importantes?   

Es una especialidad que está creciendo día a día, tanto en diagnósticos como en posibles tratamientos.  Los tratamientos más directos son los que tratan los síntomas una vez aparecidos con distintas medicaciones, pero el alergólogo pretende que el paciente se desensibilice y pueda llegar a estar en presencia de la sustancia sin responder a ella, sin tomar medicación alguna, como cualquier otra persona no alérgica. Hoy en día es posible con la inmunoterapia o vacunación antígenodesensibilizante en una mayoría de los pacientes correctamente diagnosticados y tratados. 

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