Así, la prohibición de comercialización de este tipo de bombillas supondrá un ahorro de energía equivalente al consumo de electricidad de Portugal durante cinco años, según ha informado la Comisión Europea en un comunicado.
Las nuevas normas que entran en vigor este 1 de septiembre afectan únicamente a las bombillas de halógeno estándar, si bien excluyen las utilizadas para las lámparas de escritorio tipo flexo o los focos de halógeno. Las bombillas LED reemplazarán por completo las de halógeno estándar, ya que actualmente, y gracias a la innovación, son más "seguras, asequibles y eficientes".
En 2009, los estados miembro y el Parlamento Europeo llegaron a un acuerdo para retirar del mercado las bombillas estándar de halógeno, que fue ratificado en 2015, si bien se estableció un periodo de dos años, hasta septiembre de 2018, para asegurar que las alternativas fueran suficientemente asequibles.