El cadáver de un gran ejemplar de tortuga laúd (Dermochelys coriacea), una de las especies de tortugas marinas más grandes del planeta, ha aparecido este lunes a la deriva en la costa de Cantabria, según ha informado la Red de Varamientos y Rescate de Fauna Marina de Cantabria (REVARCA).
A pesar del estado en el que se encontraba el animal, en las imágenes difundidas se puede apreciar una de las características más singulares de esta especie: su caparazón no es sólido y rígido como el de otras tortugas marinas, sino más flexible y blando, lo que le ha valido el nombre popular en inglés de “leatherback turtle” o tortuga de espalda de cuero.
Tras el hallazgo, las veterinarias del equipo de REVARCA del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria han iniciado los trabajos de toma de muestras y biometría, con el objetivo de obtener información que permita conocer mejor las circunstancias del ejemplar y las posibles causas de su muerte.
Desde el equipo de recuperación han destacado también el impresionante tamaño de este tipo de animales, considerados auténticos gigantes del océano, que siguen despertando admiración incluso cuando aparecen varados en la costa.
La tortuga laúd es una especie de gran tamaño que puede superar los dos metros de longitud y los 500 kilos de peso, y aunque habita en aguas abiertas de océanos de todo el mundo, ocasionalmente puede verse en el Cantábrico, especialmente en su búsqueda de alimento como medusas.