Tres de cada cuatro españoles vivirán una alta exposición a noches tropicales en 2050, pero entre ellos no estarán los cántabros, según un análisis realizado por Accumin Intelligence.
El estudio avisa de que el número de españoles expuestos a noches tropicales (aquellas donde la temperatura ambiental permanece por encima de los 20 grados (ºC) dificultando un descanso adecuado) está aumentando de forma sostenida desde el siglo pasado.
Así, un 46% de la población española (23 millones de personas) estaría actualmente expuesta a padecer más de 25 noches tropicales al año, frente al 25% que se encontraba en esta situación en el último cuarto del siglo XX. En el periodo 2041-2070, el riesgo se ampliaría hasta los 35 millones de personas (71% de la población española).
El estudio analiza el riesgo de sufrir noches tropicales en diferentes áreas de la geografía española, cuántas personas estarán viviendo a medio y largo plazo en zonas donde el riesgo es alto (entre 25 y 50 noches tropicales anuales) o muy alto (más de 50) y hasta qué punto las viviendas en esas zonas están adecuadamente preparadas para proteger a los ciudadanos de este riesgo climático por altas temperaturas.
Acccumin Intelligence ha cruzado diferentes capas de información, como la Plataforma sobre Adaptación al Cambio Climático en España AdapteCCa, el Padrón municipal y el Catastro, para generar un mapa interactivo de noches tropicales con un nivel de riesgo asociado para tres escenarios temporales diferentes: periodo 1971-2000; 2011-2040 (presente aproximado) y 2041-2070 (horizonte de mediados de siglo).
Según este análisis, las regiones con más proporción de población expuesta a sufrir más de 25 noches tropicales al año son Islas Baleares (98% de la población), Comunidad Valenciana (89%), Región de Murcia (82%), Andalucía (78%) y Cataluña (77%).
En las próximas décadas (periodo 2040-2071), la exposición alta y muy alta a noches tropicales se amplía hasta afectar hasta el 100% de la población de Islas Baleares y alcanza también niveles elevados en Andalucía y Extremadura (97% de la población), Región de Murcia (95%), Comunidad Valenciana (94%) y Cataluña (90%).
En el extremo contrario, Galicia actúa como refugio térmico de la fachada atlántica, manteniendo a la práctica totalidad de sus 2,7 millones de habitantes en exposición baja en los tres periodos analizados. Tampoco en Cantabria, País Vasco, Principado de Asturias y Comunidad Foral de Navarra se alcanzaría el escenario de 25 noches tropicales en el período 2041-2070 (0% de población expuesta).
NO TODOS LOS CIUDADANOS SUFREN DE IGUAL MANERA
La investigación revela que no todos los ciudadanos sufren de igual manera los efectos de la exposición a noches tropicales. El riesgo real ante esta amenaza térmica es muy diferente en función del estado de la vivienda donde residen, ya que ésta puede actuar como una barrera de protección frente a la acumulación de calor nocturno.
"Dos vecinos del mismo municipio, en la misma noche tropical, duermen de forma muy distinta según sea su vivienda. Si está mal aislada, es una piedra al sol que absorbe calor de día y lo devuelve de madrugada. Si está bien aislada, lo atenúa y conserva el frescor", explica Marta García Hernández, Real Estate & Sustainability Project Manager en Accumin Intelligence.
Los hogares más protegidos son aquellos en los que la envolvente (el conjunto de elementos constructivos que separan el interior del exterior y regulan el intercambio de calor entre ambos) es suficiente para defenderse ante el calor sin necesidad del aire acondicionado.
"Cuanto mejor sea el aislamiento de la envolvente menor es la demanda de refrigeración que necesita la vivienda para mantener el confort", apunta García.
Accumin Intelligence ha analizado la demanda de refrigeración en los cerca de 26 millones de viviendas del Catastro a partir de la información contenida en Accumin Data House, la mayor base de certificados energéticos de España. La plataforma recoge la información contenida en todos los certificados de eficiencia energética del país y modeliza las características energéticas de las viviendas que no tienen este documento.
El análisis concluye que en torno a un 60% del parque de viviendas en España cuenta con una envolvente eficiente frente al calor. El 40% restante, donde habitan 10,4 millones de personas, son viviendas ineficientes que no protegen a sus ocupantes de la acumulación de calor nocturno, provocando situaciones de pobreza energética estival: viviendas mal aisladas que funcionan como una piedra al sol absorbiendo calor de día y devolviéndolo de madrugada, perjudicando el sueño de quienes no pueden afrontar reformas estructurales ni la factura de los equipos de aire acondicionado
En el norte (cornisa cantábrica y Galicia, la zona climática de verano más fresca), la envolvente de la mayoría de los inmuebles, pensada para el frío, limita también el calor nocturno.
Sin embargo, en Andalucía, región expuesta a temperaturas más elevadas, un 32% de las viviendas tiene una envolvente de rendimiento estándar o deficiente frente al calor, lo que quiere decir que alrededor de 2,8 millones de personas dependen de equipos de climatización o de medidas de adaptación del edificio para gestionar este riesgo.