El hombre detenido por la muerte de una mujer de 81 años y de su hijo, de 41, en Hinojedo ha confesado los hechos ante el juez encargado de la investigación y ha ingresado en prisión provisional.
La confesión se ha producido este sábado por la mañana en los juzgados de Torrelavega, donde el detenido ha prestado declaración ante la autoridad judicial después de que la Guardia Civil lo señalara como principal sospechoso tras meses de investigación.
El caso se remonta al 6 de marzo de 2024, cuando la Guardia Civil halló los cadáveres de una madre y su hijo en la vivienda en la que residían, en el barrio Darío Pedrajo de Hinojedo. La mujer, de 81 años, fue localizada en el interior de la casa y presentaba signos compatibles con estrangulamiento, mientras que el cuerpo del hombre, de 41 años, apareció en un cobertizo anexo.
La escena encontrada entonces llevó a considerar inicialmente la posibilidad de que el hijo hubiera acabado con la vida de su madre antes de suicidarse. Sin embargo, la investigación continuó abierta durante estos meses para tratar de esclarecer lo ocurrido y determinar las circunstancias exactas de ambas muertes. Apenas un mes después de los hechos, fuentes jurídicas confirmaban que existía un procedimiento judicial abierto por dos muertes violentas y que se seguían practicando diligencias para aclarar lo sucedido.
Con el avance de las pesquisas, los investigadores fueron reuniendo indicios que apuntaban hacia una tercera persona. Según ha trascendido, el detenido habría preparado la escena del crimen para simular que el hombre de 41 años había asesinado a su madre y posteriormente se había quitado la vida, tratando así de desviar la investigación.
Finalmente, el sospechoso ha reconocido los hechos durante su declaración judicial celebrada este sábado en Torrelavega. Tras escuchar su testimonio y valorar los indicios acumulados durante la investigación, el juez ha decretado su ingreso en prisión provisional.
El crimen causó una profunda conmoción en Hinojedo y en todo el municipio de Suances, donde la noticia del hallazgo de los cuerpos generó una gran consternación entre vecinos y allegados. Más de dos años después de los hechos, la confesión del detenido supone un paso decisivo para esclarecer uno de los sucesos más impactantes ocurridos en Cantabria en los últimos años.