La consejera de Ganadería, María Jesús Susinos, ha defendido este viernes la necesidad de mantener, al menos hasta el 31 de octubre, tal y como ya se ha anunciado, las restricciones en Cantabria que afectan al ganado bovino para evitar casos de dermatosis nodular contagiosa, y más en un periodo como el verano, donde, por el calor, hay "muchísimos más vectores" que pueden transmitirla.
Susinos ha explicado que, pese a que en Cantabria no se ha registrado ningún caso, se ha decidido mantener las restricciones, que, entre otras cuestiones, impiden la celebración de ferias y concursos con ganado bovino y otras medidas "incómodas", porque "no ha habido ningún cambio de situación que nos haga variar esta posición".
Tampoco ha podido garantizar que la anunciada prórroga de las medidas vaya a ser la última, con lo que podrían ir más allá de octubre.
"No depende de nosotros como Gobierno. Depende de que alguien mueva ficha", ha indicado a preguntas de la prensa Susinos, que, en este sentido, ha vuelto a reclamar que la enfermedad se rebaje de Categoría A a B, lo que permitirá poder vacunar.
Dado que la enfermedad sigue en Categoría A, la decisión depende de Europa, que por ahora no permite la vacunación, con lo que se tienen que mantener las restricciones.
"En tanto en cuanto no cambien las circunstancias, este Gobierno no puede cambiar de posición porque estaríamos poniendo en riesgo a nuestra cabaña ganadera y eso es lo que no podemos hacer", ha indicado Susinos, que ha vuelto a reclamar al Ministerio de Agricultura que "interceda" ante la UE para que se permita vacunar para, tras varios meses, "poder terminar con estas restricciones y volver a la normalidad".
De momento, Susinos ha agradecido el apoyo de los ganaderos y de las organizaciones profesionales agrarias a la continuidad de las medidas pese a la incomodidad y limitaciones que suponen.
La resolución que ampliará las medidas restrictivas se llevará a cabo el 31 de julio y entrará en vigor el 1 de agosto y hasta el 31 de octubre.
Susinos ha insistido en que la dermatosis nodular contagiosa es una "enfermedad muy, muy, muy seria" que si entra en Cantabria implicaría vacíos sanitarios -matar a todos los animales de la explotación en la que se detecte el caso- y restricciones en hasta 50 kilómetros a la redonda.
"Eso es lo que nos ha llevado a mantener esas restricciones porque no hay cambios importantes y no tenemos ninguna seguridad y tenemos que mantener la precaución. Tenemos que seguir en la misma línea que llevamos hasta ahora hasta que la situación pueda cambiar y nos permita tomar una decisión en otro sentido. Nosotros es lo que estamos ya deseando: intentar volver a la normalidad, pero en tanto en cuanto no tengamos las herramientas necesarias y el mínimo de seguridad, pues no podemos", ha dicho.