El PSOE lleva al Parlamento su plan de choque para atraer médicos y evitar el cierre de consultorios

El Grupo Socialista defenderá el lunes en el Pleno del Parlamento, el último del periodo de sesiones, su plan de choque en Atención Primaria para evitar el cierre de consultorios que se viene produciendo cada verano "con motivo de la política sanitaria del Gobierno del PP", que considera "un auténtico fracaso".

Lo hará a través de una proposición no de ley con diferentes medidas "en varios frentes" y orientadas a atraer y retener a los médicos en zonas rurales, como ofrecer complementos salariales específicos para plazas de difícil cobertura, contratos de larga duración o compromiso de continuidad laboral tras el periodo estival.

El portavoz parlamentario socialista, Mario Iglesias, ha explicado que el grupo llevará esta iniciativa a la Cámara tras tres años en los que los populares "no han invertido en fortalecer la sanidad pública", y después de la misiva que el consejero de Salud, César Pascual, ha remitido a los alcaldes para anunciarles que 80 centros se quedarán sin equipo médico en algún momento del verano.

"La carta que el consejero ha mandado a los alcaldes de Cantabria para decirles que este verano sus vecinos se quedarán sin médico en su consultorio es una broma de mal gusto de la que encima se siente orgulloso, y no hace más que evidenciar que no está velando por la salud de los cántabros", ha denunciado Iglesias.

El portavoz ha lamentado que la Consejería haya optado por esta vía cuando "no ha buscado soluciones y no ha intentado nada" para cubrir la ausencia de facultativos. "Solo una carta", ha apostillado el socialista, que considera un "sinsentido" que la única alternativa sea poner autobuses y taxis para que sean los pacientes quienes se desplacen a otros consultorios abiertos, en lugar de mover a los médicos.

MEDIDAS DEL PLAN DE CHOQUE

En este contexto, el plan de choque del PSOE se basa en ofrecer a estos profesionales buenas condiciones y un "motivo real" para quedarse en los pueblos, como un mejor salario, una vivienda y estabilidad laboral.

Entre sus medidas, los socialistas piden declarar zonas de difícil cobertura asociadas a contratos de hasta tres años y posibilidad de plaza fija, o destinar a incentivar a los propios médicos el dinero que ahora se gasta el Gobierno en transportar a otros consultorios a pacientes cuyos centros están sin profesionales.

Otras de las peticiones son que, cuando un médico lleve más de un mes de baja, se sustituya "sin demoras y excusas"; o que mientras no haya sustituto, al menos haya un facultativo un día a la semana en cada consultorio rural, priorizando a quienes no pueden desplazarse por edad o enfermedad. También piden agilizar las oposiciones y los concursos para que los profesionales tengan estabilidad y los pacientes siempre tengan el mismo médico.

Con estas medidas, los socialistas pretenden hacer frente a la "política de brazos caídos" del PP con la sanidad pública. A su juicio, "lo que quieren es exactamente que funcione mal, que la gente desconfíe y que al final no le quede más remedio que irse a lo privado".

Por ello, tras recalcar que "nunca en la historia de Cantabria habíamos vivido veranos enteros con los consultorios de nuestros pueblos cerrados", Mario Iglesias ha pedido al consejero que, "si no quiere dar soluciones, abandone su cargo y dé paso a quien sí quiera trabajar", porque "la Cantabria rural merece un gobierno que luche por ella".

"Mientras el Partido Popular mira para otro lado, nosotros vamos a seguir peleando por el derecho de todos los cántabros a una sanidad pública y de calidad, vivan donde vivan", ha sentenciado el parlamentario, que ha contrapuesto las dos formas "muy distintas" de entender la sanidad: "la del PP, que deteriora el sistema público, manda cartas y pone autobuses en lugar de médicos; y la del PSOE, que pelea por fortalecer la sanidad pública para que haya un médico en cada pueblo".