El diputado del PP de Asturias Luis Venta ha cargado contra la reacción del Ejecutivo autonómico tras la sentencia del Tribunal Supremo que anula los programas de control del lobo de 2022 y 2023, al que reprocha no haber pedido una aclaración sobre si la suspensión del artículo 7 del decreto se limita a esos años o se extiende al conjunto del plan. En este sentido, ha denunciado que Asturias opte por "colgar las escopetas", mientras Cantabria sigue abatiendo lobos.
A su juicio, lo que ha hecho el Principado supone "rendirse", "volver a ponerse del lado de quienes quieren sobreproteger al lobo" y dejar "prácticamente un año, hasta el otoño, sin poder actuar", situando de facto al lobo en "un pseudo-Lespre regional" por la "mala gestión, inoperancia y pasividad" del Gobierno que lidera el socialista Adrián Barbón. "El consejero ha ordenado colgar las escopetas para no controlar la población de lobos", ha afirmado.
Para Venta, se ha optado por "tirar por el camino fácil" y ha contrapuesto la situación de Asturias con la de Cantabria, donde, pese a la sentencia, "se sigue procediendo a un programa de control de lobos sin problema".
CRÍTICAS A LOS DATOS OFRECIDOS POR EL PRINCIPADO
El parlamentario del PP ha acusado al Principado de "engaño continuo" en la gestión del lobo, asegurando que "ha engañado deliberadamente a todos los ganaderos asturianos con el plan de control del lobo" desde antes de la entrada en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre) en 2021 y también después.
Venta ha remarcado en rueda de prensa que "no se ejecutaban los programas anuales" y se abatía "menos de la mitad" de los lobos previstos; que con el lobo en el Lespre se aprobaron programas de control y resoluciones "a sabiendas de que no podían llevarse a cabo", y que tras su salida se puso en marcha "tarde" un programa de control poblacional que "ha acabado antes de tiempo".
Ha criticado que, de los 53 lobos previstos en el último plan, solo 31 fueron abatidos de los 53 previstos, de los cuales "el 50% tenían entre cinco y siete meses", de modo que "en realidad solo se eliminaron 15 lobos que atacaban a la cabaña ganadera". "Que no nos cuente las milongas de los muertos y de los envenenados y de los atropellados", ha añadido.
Venta ha tildado de "especialmente sonrojante" que en el Oriente de Asturias se planeara actuar sobre 12 ejemplares y solo se cazaran dos. "La gran actuación del Gobierno de Barbón para proteger a las ganaderías del oriente son dos lobos", ha lamentado.
3.587 ATAQUES EN 2025
Como prueba de ese "engaño", ha señalado también que los animales muertos por ataques de lobo han pasado de 2.922 en 2019 a 3.587 en 2025, "un 23% más desde que Barbón es presidente", y ha calificado el programa anual de control como "un brindis al sol, una estafa política en las formas y en el fondo".
Venta ha añadido que los expedientes por daños también han aumentado y que las indemnizaciones habrían pasado de alrededor de 836.000 euros en 2019 a unos 2 millones en 2025, lo que, a su juicio, demuestra que "los daños crecen y el lobo se protege".
El parlamentario del PP también ha señalado que se autorizaron más de 250 cacerías en reservas regionales de caza y "hasta el 13 de febrero, no habían abatido ni un solo lobo en ninguna reserva de caza"; y que las batidas específicas con voluntarios y cazadores no se celebraron, lo que atribuye a "trabas burocráticas y cláusulas de confidencialidad" que desincentivaron la participación.
El parlamentario del PP ha calificado los datos ofrecidos por el consejero Marcelino Marcos como "una auténtica tomadura de pelo aderezada con datos para adornar las cifras".