Decenas de pensionistas y jubilados se han concentrado este miércoles en Santander, frente a la Delegación del Gobierno en Cantabria, para exigir más recursos públicos para la atención a la dependencia y la sanidad, y rechazar los fondos de inversión ya que el sistema de cuidados "no es un negocio".
En la concentración, bajo el lema 'Por un buen sistema de atención a la dependencia', los asistentes han mostrado una gran pancarta con el mensaje 'Exigimos sanidad y dependencia. Nuestros derechos', y el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, se ha acercado hasta ellos para escuchar sus reivindicaciones.
El objetivo de la protesta es visibilizar que los jubilados representan "cerca del 25% de la población" y exigir "celeridad" en los procedimientos ya que tienen "el tiempo contado" y sus exigencias para tener una vejez más saludable "dependen de la sanidad y los cuidados".
"Las personas mayores son ciudadanos, no piezas de coche", han manifestado, en declaraciones a la prensa, el secretario general de la Federación de Pensionistas de CCOO en Cantabria, José Antonio Sánchez, y el secretario general de la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT en Cantabria, Juan Carlos Saavedra.
Sánchez ha señalado que "casi 15.000 personas, el 2,4 por ciento de la población cántabra, están en dependencia" y "hay 1.230 personas pendientes de valoración".
En este sentido, ha censurado que 124 personas fallecieron el año pasado en trámites de valoración de dependencia, cuyas resoluciones se encuentran en una media de 177 días, "rozando el larguero" que marca la ley -180 días- y "lejos de los 60 días que tuvo Cantabria", un margen al que, a su juicio, "deberíamos volver".
Ante esto, el sindicalista ha reclamado más inversión porque en la región "faltan casi 700 plazas" en residencias. Además, ha incidido en que los cuidadores de las personas en situación de dependencia tienen una media de 61 años, la mayoría son mujeres -"más del 80%, y por encima del 90% en el caso de la atención domiciliaria"- y "más del 40% son migrantes".
En este punto, Sánchez ha asegurado que "muchos" están contratados por horas mediante "infraconvenios". "El día que no van, no cobran, y eso es peligrosísimo porque no están en nómina", ha dicho.
También ha criticado la entrada de fondos de inversión en la dependencia "porque ven negocio". Frente a lo que han defendido que "esto no es un negocio, es una política de cuidados encaminada a las personas más vulnerables".
En cuanto a la sanidad, ha lamentado que la situación es "muy precaria" y ha criticado las listas de espera porque "personas de 90 años con una serie de males no pueden esperar".
Por su lado, Saavedra ha pedido "un impulso importante" para las políticas sanitarias y de dependencia, que son "dos de los pilares que nos están quebrando la cabeza porque son la preocupación de las personas mayores", ha dicho.
Además, ha respaldado las movilizaciones de los trabajadores del Servicio de Atención a la Dependencia (SAT) por las condiciones laborales y las ratios porque de ellos dependen "nuestros cuidados y nuestro bienestar".
Sobre dependencia, el sindicalista de UGT ha afirmado que es "un pilar para contrarrestar la soledad no deseada" y ha criticado la burocracia de la administración porque "muchos amigos y compañeros han fallecido prácticamente solos en su casa, esperando cinco o seis meses una plaza en una residencia y no han logrado verlo".
Finalmente, los líderes sindicales han avanzado la posibilidad de convocar nuevas movilizaciones para reclamar la entrada en vigor de la Ley de Dependencia.
"Nos tememos muy mucho, porque ya ha habido precedentes, que, si el signo de gobierno cambia a unas políticas más restrictivas en materia de servicios sociales, podemos tener serios disgustos; y nos van a tener enfrente", han apuntado.