miércoles. 28.09.2022

Los detenidos en la madrugada del domingo por desobedecer, increpar y actuar de forma violenta contra los agentes de la Guardia Civil que intentaban disolver el macrobotellón en Noja han pasado este lunes a disposición judicial. Entre los detenidos, hay un porcentaje "muy elevado" proceden del País Vasco y menores de edad.

Así lo ha confirmado, a preguntas de los medios de comunicación, la delegada del Gobierno en Cantabria, Ainoa Quiñones (PSOE), quien ha explicado que está previsto que hoy mismo los detenidos comparezcan ante el juez.

Están acusados de desórdenes públicos y atentado contra agentes de la autoridad (en los incidentes, varios agentes sufrieron contusiones y uno resultó herido con un corte en un ojo).

El número de detenidos en ese macrobotellón en la playa del Ris ascendió a 18 y la delegada del Gobierno desconoce si ha habido alguna puesta en libertad. Sí que ha indicado que, según los datos que se le ha aportado, hay un "porcentaje muy elevado" que proceden del País Vasco y también hay menores de edad.

"Al final las redes sociales alimentan muchas quedadas", ha dicho Quiñones, que ha explicado que esto es algo que se está viendo este verano pero que, sin embargo, no solo se da en Cantabria sino en otros puntos de España.

En declaraciones realizadas en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Quiñones ha confiado en que lo ocurrido en Noja haya sido "algo puntual" y que "no se vuelva a producir". "Pondremos toda la seguridad necesaria para que entiendan que aquí, en Cantabria, por lo menos eso no se va a permitir", ha garantizado.

PRÓXIMA REUNIÓN CON EL ALCALDE DE NOJA

Cuestionada por las declaraciones realizadas por el alcalde de Noja, Miguel Ángel Ruiz Lavín (PRC), que tras lo ocurrido le exigió, en un comunicado, que dejara "de mirar para otro lado" y asumiera "de una vez por todas su responsabilidad en mantener la seguridad de los municipios", Quiñones ha explicado que habló con el regidor "en cuanto tuvo todos los dastos cerrados".

En esa conversación, ambos quedaron en mantener una reunión para analizar la situación, encuentro que, aunque no tiene fecha aún cerrada, espera que se produzca esta misma semana.

Quiñones ha defendido que la Delegación del Gobierno está "a disposición para ayudar en lo necesario", aunque ha advertido de que se trata de problema en el que la solución no es "nada fácil" porque las restricciones sanitarias no son las mismas que hace un año y no hay toque de queda.

Además, a juicio de la delegada, en la resolución de este problema, que se da en diversos puntos de España, deben participar "todas las Administraciones". Por ello, ha explicado que en la reunión con el alcalde de Noja podría acudir también un representante del Gobierno de Cantabria.

La delegada del Gobierno ha confirmado que este fin de semana habrá un dispositivo especial de seguridad en Noja como los que se vienen realizando los fines de semana de todo el verano en aquellos lugares donde se espera una mayor afluencia de gente. Sin embargo, ha insistido en que "no puede haber un guardia civil detrás de cada persona".

Quiñones ha lanzado un mensaje de apoyo y agradecimiento al trabajo que están realizando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y la "rapidez" con la que están actuando.

"Si no hubieran estado en Noja, el descontrol hubiera sido máximo", ha dicho la delegada del Gobierno, que ha explicado que alguno de los participantes en este botellón estaban destrozando mobiliario urbano, quemando contenedores y cortando calles.

Ha defendido que, a su llegada, los agentes actuaron "de forma eficaz", "atajaron rápidamente" los incidentes.

Cuando la Guardia Civil recibió a altas horas de la madrugada del domingo el aviso de los sucesos de Noja, estaba disolviendo otro botellón en la playa de Berria, en Santoña. Y es que, según Quiñones, la noche del sábado al domingo fue "muy complicada" para el control de la seguridad y el orden público.

Al llegar al macrobotellón de Noja, en el que según la Guardia Civil había al menos unas 600 personas, algunos de los participantes recibieron a los agentes "con gritos y lanzándoles todo tipo de objetos", según ha detallado Quiñones.

La Guardia Civil explicó que incluso algunas personas intentaron cortar la carretera de acceso a la playa con contenedores de basura, por lo que, "debido a la virulencia de los hechos", tuvieron que acudir otros 20 agentes uniformados de apoyo.

Fue entonces cuando se llevaron a cabo diferentes cargas policiales, deteniendo a 18 personas y formulándose más de 100 denuncias por participar en el altercado.

En los incidentes, diversos agentes sufrieron contusiones y uno de ellos fue herido con un corte en un ojo provocado por el lanzamiento de un vaso de vidrio.

Pasan a disposición judicial los detenidos en el macrobotellón de Noja
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