martes. 05.07.2022

El pasado mayo fue el más seco en Cantabria de los últimos 61 años, la serie que maneja la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), y el quinto más cálido.

Así, mayo fue extremadamente seco. Nunca se había registrado un mes de mayo de tan escasa pluviometría, pues se recogieron 17,1 litros por metro cuadrado de precipitación en promedio regional, lo que supone un 17% del valor medio esperado del mes. Es por tanto el mayo más seco de la serie 1961-2022.

Además, fue muy cálido a escala regional, con una temperatura media registrada de 14,7 grados centígrados, dos grados por encima del valor medio esperado. Ha sido extremadamente cálido en extensas áreas de la costa, valles centrales y Cantabria del Ebro y el quinto más cálido de la serie 1961-2022, después de mayo de 2020, 2017, 1989 y 1964.

De este modo, mayo ha sido atípico tanto por las elevadas temperaturas como por las escasísimas precipitaciones recogidas.

Las primeras se mantuvieron por encima de lo normal casi todo el mes, superando los valores medios esperados, en especial, entre los días 15 y 22 cuando registraron una anomalía positiva de más de 6 grados.

Respecto de las precipitaciones, aunque se produjeron algunas apreciables en las tres primeras semanas, la lluvia de mayo cayó entre los días 21 y 24, y que en todo este periodo, solo algunas estaciones de la costa oriental superaron los 10 litros por metro cuadrado de precipitación registrada en 24 horas.

El episodio, de origen tormentoso, afectó a la región principalmente el día 21. Las mayores cantidades se recogieron en Santander-Ojáiz, con 8,3 litros por metro cuadrado y en Tresviso, con 7,0 litros.

Después, el día 24, volvieron a registrarse lluvias significativas, como los 17,2 litros por metro cuadrado de Soba-Alto Miera; o los 11,6 litros de Ramales.

Las temperaturas subieron de forma casi continuada durante los veinte primeros días. Entre los días 17 y 22 se superaron los 30 grados en Ramales, Terán, Soba-Alto Miera, Tama, Mataporquera, Cubillo de Ebro o Polientes, entre otras estaciones.

Después bajaron bruscamente, con la entrada de aire marítimo detrás del episodio de lluvias en torno al día 22, y volvieron a recuperarse hasta quedar las máximas entre 20 y 25 grados al final del mes.

Se registraron 210 horas de sol frente a las 174 de promedio el mes de mayo, lo que supone un 20% más de lo normal.

El viento sopló conforme a lo esperado. El recorrido registrado en Santander/Parayas fue de 8.507 kilómetros, frente a 8.523 de media.

Las rachas sólo superaron los 70 km/h en Castro Urdiales, donde el viento sopló con especial intensidad los días 22 y 23, asociado con la actividad tormentosa.

Mayo registró doce días de tormenta, en los que se registraron 1.898 descargas procedentes de rayos. El día 21 fue el de mayor actividad con 950 descargas registradas, seguido del día 14, que totalizó 655.

VALORES MÁXIMOS

La temperatura máxima más alta fueron 32,9 grados, el día 21, en Cubillo de Ebro; y la temperatura mínima más baja, los -1,8 grados del día 6 en Nestares.

La máxima precipitación recogida en 24 horas fueron 18,2 litros por metro cuadrado el día 14 en Castro Urdiales; y la racha de viento más fuerte alcanzó 93 kilómetros por hora, el día 17, en Alto Campoo.

El pasado mayo fue el más seco en Cantabria desde que se tienen datos y el quinto más...
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