martes 25/1/22

El Juzgado de lo Penal número dos de Santander ha condenado a seis meses de prisión y otros tantos de inhabilitación al gerente de una empresa constructora por un delito contra los derechos de los trabajadores en concurso con otro de lesiones imprudentes, por las que se sufrió un obrero suyo que cayó de un andamio en el que se encontraba trabajando en una fachada de Santander y en el que estaba sin sujetar.

Así consta en una sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, dictada tras el juicio, celebrado por conformidad de las partes. El fallo también impone al procesado una multa de 1.080 euros, a razón de una cuota diaria de seis durante seis meses.

Y en concepto de responsabilidad civil, se ha fijado una indemnización de 123.000 euros, a satisfacer junto a la aseguradora por los graves daños sufridos, y para lo que la compañía consignó 130.000 euros antes de la vista.

El accidente laboral, por el que inicialmente las acusaciones solicitaban dos años de cárcel y multa de 1.620 euros, tuvo lugar el día 2 de abril de 2019, sobre las once de la mañana, cuando la víctima estaba trabajando en una fachada de la calle Nicolás Salmerón.

En concreto, se encontraba junto al propietario de la empresa montando una marquesina metálica para proteger la posible caída de cascotes cuando se realizasen obras de rehabilitación en el inmueble.

Se trataba por tanto de una actividad preventiva no considerada obra mayor, por lo que no requería proyecto técnico ni contaba tampoco con dirección técnica.

Fue así directamente acometida por la empresa contratada, que sin embargo eligió un procedimiento "inadecuado y sin valoración previa alguna de los riesgos que pudiera entrañar" en tanto que "las medidas de seguridad adoptadas fueron nulas".

Así, cuando el empleado se encontraba subido encima de una plancha de acero galvanizada, sujetada por unos anclajes atornillados a la pared y a una altura de más de 5 metros, falló el sostén de los mismos "por no haberse incrustado debidamente en el forjado".

El hombre, defendido por el abogado Juan Manuel Ruiz, cayó sobre la acera y se fracturó el pilón tibial de la pierna. Precisó hasta cinco intervenciones quirúrgicas y 35 días de hospitalización, mientras que durante 584 jornadas más presentó lesiones impeditivas.

Como secuela le ha quedado una falta de movilidad importante en el tobillo, además de artrosis e implantación de material de osteosíntesis, varias cicatrices y una ligera cojera.

El dueño de la empresa, además de "no verificar la fiabilidad de los soportes implantados, optó incorrectamente por servirse de un andamio tradicional" cuando debería haberse utilizado una plataforma móvil para elevar y depositar las planchas.

Además, "no adoptó ninguna medida de seguridad colectiva, ni utilizó arneses ni sujeción individual alguna para evitar caídas del trabajador", que tenía 34 años y carecía de formación "adecuada" para la tarea que realizaba.

Seis meses al gerente de una constructora tras caerse un obrero de un andamio sin sujetar
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