Las medidas anticrisis por la guerra adelantan a 2026 los planes de movilidad para 50.000 cántabros, según UGT

 

 

Las medidas para paliar el impacto de la guerra en Irán aprobadas por el Gobierno español adelantarán un año la implantación de los planes de movilidad sostenible para empresas de 200 o más empleados o al menos un centenar en cada turno de trabajo estipulados en la reciente Ley de Movilidad Sostenible, que en un principio daba como plazo de ejecución el mes de diciembre de 2027.

Según ha indicado este jueves la responsable de Medio Ambiente de UGT en Cantabria, Lara Pérez Camino, los Planes de Movilidad Sostenible al Trabajo, que afectan en Cantabria a 55 empresas con 50.000 trabajadores, tendrán que estar operativos el próximo 5 de diciembre y no en la misma fecha de 2027.

Por ello, ha subrayado la necesidad de "empezar a negociar cuanto antes" con las empresas afectadas estos planes de movilidad sostenible, que aunque sólo son obligatorios para aquellas con al menos 200 trabajadores o 100 en cada turno de trabajo, "se quieren extender a las que cuenten con al menos un centenar en su plantilla y medio centenar en turno de trabajo con incentivos y subvenciones públicas", ha afirmado.

Según las últimas estadísticas de la Seguridad Social, el pasado mes de marzo había 48.559 afiliaciones del Régimen General de personas asalariadas en empresas con plantillas de 250 y más trabajadores y otras 27.290 en las comprendidas entre los 100 y los 250 trabajadores.

Como se ha difundido en la jornada del Área UGT en Verde en Cantabria, 'Contaminación por tráfico: un enemigo invisible', los planes de movilidad sostenible que ahora tendrán que implantarse antes de finales de este año afectarían a una cuarta parte de los asalariados de Cantabria y, si se sumaran las empresas con un mínimo de un centenar de empleados, serían cerca de un 40% (75.849 de un total de 192.520).

"Implantar planes de movilidad sostenible, en un principio en las empresas con más plantilla, es fundamental para reducir la contaminación del tráfico, proteger la salud de los trabajadores y reducir los accidentes laborales en el desplazamiento a o desde el centro de trabajo (In Itinere), ha recalcado Pérez Camino.

CRÍTICAS A LAS ZONAS DE BAJAS EMISIONES DE SANTANDER

La jornada de UGT en Verde sobre los efectos de la contaminación del tráfico en el empleo ha analizado las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) implantadas en Cantabria en sus dos ciudades con al menos 50.000 habitantes, Santander y Torrelavega, según estipula la Ley de Cambio Climático y con especiales críticas a la de la capital de Cantabria.

Rafael Casuso, portavoz de la Asamblea Ciudadana de Santander Saludable, ha recordado en este marco que su organización ha planteado una demanda judicial contencioso-administrativa contra la Ordenanza de Bajas Emisiones de Santander porque, entre otras cuestiones, "las zonas de bajas emisiones no se corresponden con las áreas más contaminadas de la ciudad por el tráfico".

Al hilo, la responsable de Medio Ambiente de UGT en Cantabria ha señalado que el sindicato ya rechazó en sus alegaciones que la ZBE de Santander apenas tuviera una superficie de 0,2 kilómetros cuadrados (menos de un 1% de la superficie total) con poco más de 20.000 habitantes (menos del 10% del total) y que no incluyera las zonas con mayor densidad de tráfico como las calles Castilla Hermida, Alta, Cuatro Caminos, San Fernando, Numancia o el Paseo Pereda.

En la jornada se ha puesto de relieve que las superficies delimitadas en las dos zonas de bajas emisiones implantadas en Cantabria "son muy exiguas (0,2 kilómetros cuadrados cada una de ellas), de las más pequeñas de todo el país y necesitan ampliarse" en una comunidad autónoma que, según la Dirección General de Tráfico (DGT), tenía en 2025 apenas un 8% de turismos ecológicos con Cero Emisiones o Emisiones ECO (26.468 de 327.191) y casi un 25% (75.452) sin distintivo medioambiental alguno por no cumplir con los requisitos mínimos de vehículo limpio.

CONTAMINACIÓN DEL TRÁFICO EN LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA

La segunda mesa redonda de la jornada de UGT en Verde en Cantabria se ha centrado en los efectos de la contaminación del tráfico en el empleo de la región y se ha iniciado con una reivindicación que el sindicato viene realizando desde hace tiempo, "la inclusión de la movilidad sostenible en la negociación colectiva".

"La movilidad sostenible mejora la salud, la economía y el tiempo de descanso de las personas trabajadoras", ha subrayado la secretaria de Medio Ambiente de UGT en Cantabria.

Para María Luz Basurto y Javier Pérez, ponentes de esta segunda mesa técnica y representantes de dos sectores de referencia afectados por la contaminación del tráfico, la hostelería y el sector postal, "es imprescindible apostar por mejorar la calidad del aire y proteger la salud de las personas frente a un enemigo invisible pero muy dañino".

Los ponentes han coincidido en la importancia del transporte público y de otras formas de movilidad alternativas a los vehículos privados, aunque han matizado que "en algunos casos la persona trabajadora no le queda más remedio que utilizar su propio automóvil, especialmente en horarios de turno de noche o con transporte público muy limitado".

"Es necesaria una implicación activa de las Administraciones públicas, además de la colaboración de los sectores, para lograr resultados", han concluido los ponentes.