Los juzgados y tribunales de Cantabria registraron en 2020 un total de 68.867 asuntos nuevos, lo que supone un descenso del 12,1 por ciento respecto a los ingresados en 2019, debido a la crisis sanitaria.
También descendieron un 14,5 por ciento los asuntos resueltos, que fueron 65.970, mientras que los que permanecían en trámite a 31 de diciembre de 2020 eran 32.524, un 12,9 por ciento más que un año antes.
Estos datos son similares a los registrados a nivel nacional, donde la caída en los asuntos fue del 12 por ciento y la disminución en la resolución se situó en un 14,1 por ciento, mientras que los asuntos en trámite crecieron un 11,3 por ciento.
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Así figura en el Informe de 2020 sobre la situación de los órganos judiciales difundido hoy por el Consejo General del Poder Judicial, que evidencia las consecuencias que el confinamiento y la suspensión de la actividad judicial por la crisis sanitaria tuvieron en el funcionamiento de los juzgados y tribunales durante el año pasado.
Los nuevos asuntos que llegaron a los órganos judiciales de Cantabria en 2020 se traducen en una tasa de litigiosidad de 118,1 pleitos por cada mil cántabros, superior a la de la media del país (116,5) y la sexta mayor por detrás de Canarias (154,1), Andalucía (128,3), Murcia (120,8), Madrid (120,5) y Comunidad Valenciana (118,5).
En el caso de las comunidades de nuestro entorno, todas ellas experimentaron tasas de litigiosidad inferiores a la de Cantabria: Asturias (117,8), Castilla y León (101,2) o País Vasco (85,5).
No obstante, por jurisdicciones, en el caso de órganos civiles, la litigiosidad registrada en Cantabria es la más elevada del país: 58,5 asuntos por cada mil habitantes, frente a una media de 46,6.
También es elevada la litigiosidad laboral, con 9,5 pleitos por cada mil habitantes, frente a una media de 8,4; mientras que en penal y contencioso-administrativo, los órganos judiciales de Cantabria reciben menos asuntos que la media: 47,5 (57,3 a nivel nacional) y 2,7 (4,1 a nivel nacional), respectivamente.
DURACIÓN MEDIA DE LOS ASUNTOS
Por lo que se refiere a la duración media de los asuntos estimada en primera y en segunda instancia, en Cantabria ha aumentado debido a la crisis sanitaria. Así, en primera instancia, la resolución es de 5,4 meses, un mes más que en 2019 (4,4), mientras que en segunda, es de 4,3 meses, frente a 3,7 meses del año anterior.
No obstante, en Cantabria siguen estando por debajo de la media del país en duración de los asuntos, pues a nivel nacional tardan una media de 6,5 meses en primera instancia y de 5,2 meses en segunda.
De los 68.867 asuntos que llegaron a los juzgados de Cantabria, 34.083 eran civiles, 27.702 penales, 5.517 laborales y 1.565 contencioso-administrativos.
Todas las jurisdicciones registraron menos asuntos, pero es en la penal donde se produjo una bajada mayor (un 19,2 por ciento menos), seguida de la laboral (un 13,4 por ciento menos) y la contencioso-administrativa (un 10,9 por ciento menos). La jurisdicción civil es la que experimentó un descenso en el número de asuntos más leve, del 5,1 por ciento.
A nivel nacional, la jurisdicción civil también es la que menos notó la disminución de asuntos (un 7,3 por ciento menos), seguida de la laboral (un 7,5 por ciento menos). La jurisdicción contencioso-administrativa es la que registró mayor caída en el número de asuntos (un 22,1 por ciento menos) y la penal experimentó un descenso del 15,3 por ciento.
LOS ÓRGANOS PENALES DE CANTABRIA, A LA CABEZA EN RESOLUCIÓN
Los 65.970 asuntos resueltos en 2020 se traducen en un total de 65.092 resoluciones, entre sentencias (19.410), autos (27.429) y decretos (18.253).
La tasa de resolución fue de 0,96, lo que supone que durante el periodo se resolvió un 4 por ciento menos que los nuevos asuntos registrados. A nivel nacional, la tasa fue inferior, de 0,95.
No obstante, por jurisdicciones, la contencioso-administrativa registró una tasa de resolución de 1,02, esto es, resolvió un 2 por ciento más que la entrada; y la penal fue de 1,00, con lo que ventiló tanto como entró. En el caso de la civil, se situó en 0,94 y la laboral, en 0,83.
Comparadas con las tasas que se registran en el resto del país, los órganos penales de Cantabria fueron los que más resolvieron en relación al ingreso del conjunto del país, junto con Aragón, Madrid y Navarra. La media nacional de la tasa de resolución penal se quedó en 0,98.
También en civil y contencioso-administrativo los órganos de Cantabria resolvieron por encima de la media: 0,94 frente a 0,92 en el primer caso; y de 1,02 frente a 0,99. En el caso de los de primera instancia, hay que tener en cuenta además que fueron los que mayor número de asuntos registraron en relación a la población.
LOS ÓRGANOS DE LO CONTENCIOSO, LOS MENOS CONGESTIONADOS
Los asuntos en trámite al final del año en los juzgados y tribunales de Cantabria eran 32.524, lo que representa un crecimiento del 12,9 por ciento respecto a 2019 y sitúa la tasa de pendencia -que pone en relación los asuntos que permanecen en trámite al final del periodo con los que ya salieron del juzgado-, en 0,49.
Esto significa que los asuntos pendientes de resolución en los órganos judiciales de Cantabria representan casi la mitad de los que lograron sacar adelante a lo largo de todo el año. A nivel nacional, el peso de estos asuntos que aún no han sido finalizados es aún mayor, pues representan el 60 por ciento de la resolución (tasa de 0,60).
Por jurisdicciones, la pendencia en los juzgados de lo contencioso-administrativo es la más baja del país: 0,57 frente a una media de 1,13. También los órganos de la jurisdicción penal de Cantabria se sitúan entre los que menos pendencia tienen: los terceros, con una tasa de 0,23 frente a una media de 0,31.
La pendencia de los órganos laborales de Cantabria está en 0,86, la cuarta más baja frente a una media de 1,12, y la civil es de 0,66, frente a una media de 0,85.
Finalmente, la tasa de congestión, al igual que la de pendencia, arroja cifras que colocan a Cantabria en mejor situación que la media del conjunto del país.
Así, al poner en relación el total de asuntos por resolver -los que ya estaban en el juzgado al comienzo del año y los nuevos que entraron en el periodo- con los que se resuelven, los juzgados de Cantabria obtienen una tasa de congestión de 1,48, mientras que la media española sube a 1,60.
De nuevo, los órganos de lo contencioso-administrativo de Cantabria se sitúan como los menos congestionados de todo el país, con una tasa de 1,53 frente a una media de 2,11.